El fenómeno Orriols
El independentismo catalán vive una sacudida sísmica. Aliança Catalana, la formación liderada por Silvia Orriols y que ha hecho de la lucha contra la inmigración ilegal su bandera, ha dado un golpe sobre la mesa que nadie esperaba: ya supera a Junts en intención de voto, según los últimos sondeos del CIS catalán. Un terremoto político que redefine el mapa soberanista y pone en jaque a las viejas glorias del movimiento.
El ascenso meteórico de Orriols
Silvia Orriols, alcaldesa de Ripoll, ha demostrado que su discurso directo y sin concesiones sobre la inmigración y la soberanía catalana cala hondo. Aliança Catalana, un partido que nació con vocación de romper moldes, se sitúa ahora como segunda fuerza en el panorama independentista, solo por detrás de ERC, y por delante de un Junts que ve cómo su electorado se evapora.
Junts se desploma: El fantasma de la irrelevancia
Las cifras son demoledoras. Junts per Catalunya, el partido de Carles Puigdemont, que hasta hace poco se erigía como el principal baluarte del independentismo, pasaría de sus actuales 35 escaños a una horquilla de 16-18 en unas hipotéticas elecciones. Una caída libre que los aleja de la pugna por el liderazgo y los confina a una posición secundaria, muy por detrás de un PSC que, liderado por Salvador Illa, se mantiene como primera fuerza con una horquilla de 36-38 escaños.
El PSC, el beneficiado inesperado
Mientras el independentismo se fractura y ve cómo sus principales referentes pierden fuelle, el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) parece consolidar su posición. La bajada de 42 a 36-38 escaños no le impide seguir liderando el barómetro del Centre d'Estudis d'Opinión (CEO), beneficiándose de la fragmentación y la crisis interna de sus rivales.
¿Qué significa este vuelco para Cataluña?
La irrupción de Aliança Catalana no es solo un cambio en las cifras de las encuestas; es una señal de hartazgo y de búsqueda de nuevas propuestas. El discurso antiinmigración de Orriols, antes marginal, se ha convertido en un pilar central que atrae a votantes desencantados con la gestión de los partidos tradicionales y con la deriva del propio independentismo. Este fenómeno plantea serias dudas sobre el futuro de la estrategia soberanista y abre la puerta a un escenario político más polarizado y volátil.
La nueva agenda catalana
El debate sobre la inmigración, hasta ahora relegado a un segundo plano o abordado con cautela, se ha catapultado al centro de la agenda política catalana de la mano de Aliança Catalana. Su éxito, aunque aún por confirmar en las urnas, obliga al resto de formaciones, incluido el independentismo, a reevaluar sus discursos y estrategias para no perder más terreno ante un fenómeno que parece imparable. La pregunta ahora es si este movimiento será un espejismo o el inicio de una profunda transformación en la política catalana.
Aliança Catalana, partido independentista liderado por Silvia Orriols y que rechaza frontalmente la inmigración ilegal, ya supera a Junts en intención de voto según el CIS catalán. Esta formación se sitúa como segunda fuerza junto a ERC, por detrás del PSC, que bajaría de 42 a una horquilla de 36-38 escaños de cara a las próximas elecciones.
Junts, partido liderado por Carles Puigdemont, se desplomaría, al caer de 35 escaños en las últimas elecciones a 16-18. Estos datos le colocan a una distancia sideral del PSC de Salvador Illa, que lidera con sobriedad pese a su caída.
ERC, que aparece con una horquilla de entre 24 y 26 escaños, ocupa la segunda plaza con Aliança Catalana casi calcando su pronóstico. Joan Rodríguez Teruel, director del CEO, ha presentado este jueves los resultados de la primera ola del Barómetro de Opinión Política de 2026, elaborado a partir de 2.000 entrevistas realizadas entre el 21 de mayo y el 25 de junio.
En quinta posición se situaría el PP de Cataluña, que pasaría de 15 a 12-13 escaños, empatado con Vox, con la misma horquilla, aunque partiendo de sus actuales 11 diputados. En la cola, Comuns sufriría un leve retroceso, cayendo de 6 a 4-5 escaños, y empataría con la CUP, que podría conservar sus cuatro diputados o ganar uno más.
De cumplirse esta encuesta, cambiarían los equilibrios de fuerzas en el Parlamento de Cataluña respecto a las últimas elecciones, celebradas en mayo de 2024, que ganó el PSC con 42 escaños, seguido de Junts (35), ERC (20), PP (15), Vox (10), Comuns (6), CUP (4) y AC (2).
