La Xunta decreta la prealerta por sequía y avanza restricciones
La sequía aprieta en Galicia y la Xunta ha dado un paso al frente para intentar paliar la situación. Este miércoles se ha declarado la prealerta por escasez moderada de agua en un total de treinta y un concellos repartidos entre las provincias de A Coruña y Pontevedra. Una medida que, si bien no implica restricciones generales de suministro por el momento, sí marca un antes y un después en la gestión del recurso hídrico en la comunidad.
El descenso acusado de los caudales en ríos clave como el Lérez y el Anllóns, sumado al repunte de población en la costa gallega durante los meses estivales, ha encendido las alarmas. La decisión de la Xunta afecta a un amplio arco geográfico, desde la comarca de Bergantiños hasta las Rías Baixas, poniendo de manifiesto la fragilidad de los recursos hídricos ante la falta de lluvias y el aumento de la demanda.
Baiona impone restricciones drásticas para ahorrar agua
Ante este panorama, algunos municipios ya han tomado cartas en el asunto. El Concello de Baiona ha emitido un contundente bando en las últimas horas que no deja lugar a dudas: queda prohibido llenar piscinas y regar huertas y jardines. Estas medidas, adoptadas ante la situación de sequía y el alarmante descenso del volumen de agua en el embalse de Baíña, que apenas alcanza el 31,5% de su capacidad, estarán vigentes hasta la llegada de las lluvias otoñales.
El consistorio baionés no solo impone estas restricciones, sino que también insta a la población a hacer un uso "eficiente" del agua en sus hogares. Consejos como utilizar lavavajillas y lavadoras solo cuando estén llenos, priorizar las duchas cortas frente a los baños prolongados o cerrar el grifo mientras se cepillan los dientes son algunas de las recomendaciones para fomentar el ahorro. Aunque Augas de Galicia no ha decretado formalmente la prealerta en Baiona, las medidas implementadas son equivalentes a esa situación.
Carballo pide un consumo responsable ante la bajada del caudal del río Anllóns
La situación no es exclusiva de la costa. En Carballo, la preocupación se centra en el río Anllóns. A primera hora de la tarde de ayer, la lámina de agua a su paso por el puente de la calle Fomento apenas alcanzaba los 16 centímetros. Aunque este punto no es el más representativo del caudal total, sí evidencia la notable bajada experimentada en un corto periodo de tiempo.
Las obras recientes de Augas de Galicia, destinadas a mejorar la contención de inundaciones, han puesto de relieve la dualidad del río: capaz de causar estragos con crecidas y de sufrir severas sequías. Si bien la situación actual no se considera grave gracias a las dos captaciones de agua con las que cuenta el municipio, el Concello no ha dudado en recomendar a los vecinos un consumo responsable. Medidas como el cierre de fuentes municipales y la minimización de riegos ya se están aplicando para salvaguardar el recurso.
La prealerta declarada por la Xunta abarca a un total de treinta y un concellos, incluyendo municipios como Arteixo, Cabana de Bergantiños, Cerceda, Coristanco, Culleredo, A Laracha, Malpica, Ponteceso y Tordoia en la provincia de A Coruña, y una veintena en Pontevedra, entre los que se encuentran Barro, Bueu, Campo Lameiro, Cerdedo-Cotobade, A Estrada, Forcarei, Marín, Meaño, Moraña, Poio, Ponte Caldelas, Pontevedra y Sanxenxo. La situación subraya la importancia de la gestión sostenible del agua y la necesidad de concienciación ciudadana ante un recurso cada vez más vulnerable.
Carballo cerrará fuentes municipales y hará riegos mínimos ante el bajo nivel del Anllóns. El Concello recomienda un consumo responsable a los vecinos. Estas medidas se aplican tras constatar que en el puente de la calle Fomento, en pleno centro de la capital de Bergantiños, la lámina de agua del río Anllóns apenas alcanzaba los 16 centímetros a primera hora de la tarde de ayer. Si bien no es el punto más representativo del flujo del río, sí evidencia la notable bajada experimentada en un corto periodo de tiempo. Las recientes obras de Augas de Galicia para mejorar la contención de inundaciones han puesto de relieve la dualidad del Anllóns: capaz de causar estragos con crecidas y de sufrir severas sequías. La situación actual no se considera grave gracias a las dos captaciones de agua con las que cuenta el municipio, pero el Concello no ha dudado en recomendar a los vecinos un consumo responsable.






