El 59,6% de empresas española ve sus planes desvanecerse
La sombra de la guerra en Irán se cierne sobre el tejido empresarial español, desmoronando las expectativas de crecimiento. Un contundente 59,6% de las compañías ha visto cómo sus previsiones de expansión para 2026 se desvanecían ante la creciente inestabilidad global y el repunte de los costes energéticos. El conflicto, iniciado el pasado 28 de febrero, ha alterado radicalmente el panorama, pasando de un optimismo generalizado a una profunda incertidumbre.
El informe de la consultora Gedeth Network, que analiza las respuestas de más de 50.000 empresas a nivel internacional, revela un giro drástico en el sentimiento empresarial. Antes del estallido de las hostilidades, solo un 2% de las compañías anticipaba un deterioro económico. La realidad actual dibuja un escenario muy distinto, donde la estabilidad geopolítica se ha convertido en una quimera y los factores secundarios han cobrado una importancia capital en la toma de decisiones estratégicas.
La guerra en Irán siembra la incertidumbre global
La guerra en Irán ha actuado como un jarro de agua fría para las aspiraciones de crecimiento de las empresas. El análisis de Gedeth Network, que abarca 90 países, pone de manifiesto cómo la confianza que antes reinaba, especialmente en regiones como Norteamérica (donde un 66% de las empresas mostraba optimismo), se ha evaporado. Dos tercios de las compañías esperaban un aumento de sus ventas, con un 41% proyectando un crecimiento moderado y un 26% uno significativo. Sin embargo, la escalada bélica ha transformado estas proyecciones en meros deseos.
Este frenazo en la expansión global no es ajeno a la economía española. La interconexión de los mercados y la dependencia de cadenas de suministro internacionales hacen que la crisis en Oriente Próximo tenga repercusiones directas en las estrategias de crecimiento de las empresas nacionales. La volatilidad en los precios de la energía y las materias primas, así como la disrupción logística, obligan a las compañías a replantear sus planes de internacionalización y a priorizar la resiliencia sobre la ambición.
'España Crece': el plan del Gobierno para reactivar la inversión
Ante este panorama sombrío, el Gobierno español ha reaccionado con contundencia, lanzando el fondo 'España Crece'. Esta iniciativa estratégica de colaboración público-privada aspira a movilizar en torno a 120.000 millones de euros en inversiones productivas, con el objetivo de consolidar la etapa de crecimiento económico y modernizar el tejido empresarial del país. El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, y la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, han sido los rostros visibles de esta ambiciosa apuesta.
El fondo, que se pondrá en marcha en el segundo trimestre del año, prolongará el impulso transformador de los fondos Next Generation EU más allá de 2026. Gestionado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), que recibirá una inyección de 13.300 millones de euros, 'España Crece' reforzará la capacidad del banco nacional de promoción. De esta cifra, 10.500 millones provienen de préstamos del Plan de Recuperación y 2.800 millones de transferencias no reembolsables, permitiendo al ICO invertir hasta 60.000 millones de euros e impulsar la coinversión con el sector privado.
El retail español resiste la embestida
Mientras la incertidumbre global sacude los cimientos de la expansión, el mercado retail en Iberia ha demostrado una notable fortaleza. El cierre de 2025 consolidó un comportamiento sólido, sustentado en la vitalidad del consumo, el auge de la actividad turística y un persistente interés inversor por los activos comerciales, con especial predilección por los centros comerciales. Así lo refleja el informe de JLL, que destaca la resiliencia del sector a pesar de una oferta limitada de activos prime y una demanda sostenida.
En España, la inversión en retail alcanzó los 2.300 millones de euros en 2025, un descenso interanual del 16% condicionado por la excepcionalidad del ejercicio anterior. No obstante, excluyendo la operación de Helios sobre Lar España, la inversión habría crecido un 13%. Los centros comerciales, que concentraron el 60% del volumen total invertido, se afirman como el principal destino del capital en el ámbito retail, demostrando su valor estratégico incluso en tiempos de crisis.
El sector agroalimentario, a la vanguardia de la inversión
En paralelo, el sector agroalimentario español no se queda atrás en su apuesta por la expansión y la modernización. Informes sectoriales de Alimarket revelan un dinamismo significativo en el ámbito de los huevos, con empresas como Huevos Guillén logrando el respaldo de Cex Capital para su proyecto en Extremadura. Grupo Avícola Rujamar también se posiciona en el podio de la inversión, mientras Ovo Foods consolida su referencia en ovoproductos con planes de ampliación de capacidad.
Otras compañías como Herpoga y Camar refuerzan su compromiso con la inversión, respaldando el suministro al retail y aumentando la producción libre de jaulas, respectivamente. El huevo, en particular, gana peso en la cesta de la compra, impulsado por la demanda del código 2. Estas inversiones sectoriales, que abarcan capacidad, sostenibilidad y digitalización, demuestran la apuesta decidida del agroalimentario español por el crecimiento y la innovación, actuando como un contrapeso a la incertidumbre generalizada y contribuyendo a la expansión económica del país.






