La solar y eólica arrasarán antes de 2030
La transición energética global ha entrado en una fase crítica y España se posiciona en el epicentro de esta revolución. Las proyecciones más recientes auguran una auténtica explosión en la capacidad de generación de energía renovable a nivel mundial: se espera que se multiplique por 2,7 antes de que finalice la década, en 2030. Este imparable crecimiento estará liderado, sin sorpresas, por la energía solar fotovoltaica y la eólica, consolidando la electrificación como el pilar fundamental de nuestro futuro energético.
España, un gigante de las renovables con proyección global
El país ibérico no solo se suma a la tendencia global, sino que se erige como un actor protagonista. La energía solar fotovoltaica se perfila como el principal motor de esta expansión. Si a finales de 2024 España ya contaba con cerca de 32 GW de potencia solar instalada, representando más del 20% de la capacidad total del sistema eléctrico, las previsiones apuntan a superar los 76 GW en 2030. Esto implica que más de la mitad de esa nueva capacidad deberá integrarse en apenas seis años, un reto mayúsculo pero asumible para un país que ha demostrado su capacidad de adaptación.
La eólica, con unos 31 GW instalados, seguirá aportando volumen y estabilidad al mix energético. Se potenciará la repotenciación de parques existentes y el desarrollo progresivo de proyectos offshore. Sin embargo, la consolidación de este liderazgo renovable también pone de manifiesto una realidad cada vez más evidente: la descarbonización eficaz exige coordinar distintos vectores energéticos, capaces de aportar flexibilidad, estabilidad y seguridad de suministro al sistema.
Récord de inversión global y el impulso del transporte electrificado
La apuesta mundial por la energía limpia ha alcanzado cifras históricas. En 2025, la inversión global en la transición energética batió récords al alcanzar los 2,3 billones de dólares, un incremento del 8% respecto al año anterior. El transporte electrificado se ha consolidado como el principal motor de esta inversión, acaparando 893.000 millones de dólares en vehículos eléctricos y desarrollo de infraestructura de carga. Las energías renovables atrajeron 690.000 millones de dólares, mientras que la inversión en redes eléctricas alcanzó los 483.000 millones.
A pesar de la caída del 9,5% interanual en la inversión en energías renovables a nivel mundial, debida a la incertidumbre regulatoria en China, el panorama general es de optimismo. Por segundo año consecutivo, la inversión en energía limpia superó a la de combustibles fósiles, ampliando la brecha de manera significativa.
España, pionera y referente: el aval de Bertrand Piccard
El renombrado explorador y aeronauta Bertrand Piccard, presidente de la Fundación Solar Impulse, ha calificado a España como un país "pionero en energías renovables". En una reciente entrevista, Piccard ha destacado que el desarrollo de la transición energética permitirá a España "fácilmente" producir hidrógeno líquido, un gas que se perfila como protagonista en el futuro energético. "Lo que ha hecho España en materia de energía eólica y solar es maravilloso, admirable", sentenció Piccard, asegurando que "con la capacidad de energía renovable de la que dispone, puede producir hidrógeno líquido fácilmente, eso es indudable".
El precio de la luz, una gestión crucial para el bolsillo del consumidor
En este escenario de transformación energética, estar al tanto de la evolución del precio de la luz se vuelve crucial para los ciudadanos. La volatilidad del mercado energético, influenciada por factores como la demanda estacional, la producción de energías renovables y el contexto geopolítico internacional, hace que la gestión eficaz del consumo sea una prioridad. En 2025, España vivió una subida en el precio de la luz, registrando la cuarta factura media más cara desde la creación de la tarifa PVPC, con 69,34 euros mensuales. Esta tendencia subraya la importancia de adoptar medidas de eficiencia energética y tomar decisiones informadas para ajustar el presupuesto familiar y minimizar el impacto ambiental.
La Península Ibérica, a pesar de sus avances, sigue enfrentando el desafío de ser una "isla energética", con una conexión a Europa inferior al 3%. Las trabas puestas por Francia a la exportación de energía renovable española, en un intento por proteger su propia industria nuclear, evidencian las complejidades y las tensiones geopolíticas que rodean la transición energética. A pesar de estos obstáculos, España se afianza como un líder indiscutible en la carrera hacia un futuro más sostenible y descarbonizado.






