Puente reta a Puigdemont a volver a España tras el aval europeo a la amnistía
La decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre la ley de amnistía ha abierto la puerta a un nuevo y decisivo capítulo en el largo 'procés' catalán. En medio de este escenario, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha lanzado un desafío directo al expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont: "Si yo fuera el señor Puigdemont, yo me plantaba hoy en España. Sin ninguna duda". Una declaración que pone de manifiesto la creciente presión sobre el líder independentista, cuya vuelta al país se perfila como una posibilidad cada vez más tangible tras el respaldo europeo a la polémica norma.
El TJUE da luz verde a la Ley de Amnistía y acerca a Puigdemont a España
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha validado la Ley Orgánica de Amnistía (LOA), confirmando en dos sentencias que la norma es compatible con el Derecho comunitario. Este fallo desestima las dudas sobre la incompatibilidad de la ley con la normativa europea y descarta la existencia de una "autoamnistía" o afectación a intereses financieros comunitarios. La resolución del TJUE supone un espaldarazo a la interpretación que hasta ahora ha realizado el Tribunal Constitucional, distanciándose del tono más duro y político empleado por el Tribunal Supremo.
La sentencia europea es un paso crucial que allana el camino de regreso a España del expresidente Carles Puigdemont. Si bien el TJUE ha dictaminado sobre la compatibilidad de la ley, la pelota sigue estando en el tejado de los tribunales españoles. El Tribunal Constitucional, que decidirá si corrige al Tribunal Supremo y obliga a la amnistía, y el propio Supremo, que mantiene la orden de detención sobre Puigdemont, tienen la última palabra en este complejo entramado judicial.
Óscar Puente reta al Supremo y anima a Puigdemont a volver
En este contexto, las palabras de Óscar Puente cobran especial relevancia. El ministro de Transportes no solo ha defendido la ley de amnistía, sino que ha ido más allá al retar directamente a Carles Puigdemont. "Yo me plantaba hoy en España. Y que me detengan y que me lleven a prisión", afirmó Puente, considerando que este movimiento supondría "un gesto de liderazgo político" ante situaciones "insostenibles" que, en su opinión, "hay que plantar cara". El ministro argumentó que, con los pronunciamientos del TJUE y el Tribunal Constitucional, carece de sentido que Puigdemont no pueda circular libremente por España.
Puente subrayó que, pese a que el Gobierno estaría obligado a proceder a una detención si existiera una orden judicial en vigor, la situación actual invita a pensar en un escenario diferente. "Resulta verdaderamente complicado de entender que la norma siga sin aplicarse de forma inmediata después de que el alto tribunal europeo haya concluido que no vulnera el derecho comunitario", sentenció el ministro, evidenciando la frustración del Ejecutivo ante la demora en la aplicación de la ley.
El 'procés' se acerca a su fin: El Constitucional, último juez
Las últimas temporadas del 'procés' han estado marcadas por una menor movilización ciudadana, pero todo apunta a que su final está cada vez más cerca. La decisión del Tribunal Constitucional este otoño será determinante. El alto tribunal deberá pronunciarse sobre si corrige la postura del Tribunal Supremo y obliga a la aplicación de la amnistía a Carles Puigdemont y al resto de implicados. Este proceso judicial culminará casi una década de conflicto político y judicial, con la posible vuelta sin riesgo de detención de Puigdemont y la rehabilitación de otros líderes independentistas, permitiéndoles presentarse a futuras elecciones.
La sentencia del TJUE es un espaldarazo para el Tribunal Constitucional, que comparte con la justicia europea un lenguaje sosegado y un objetivo común: la "reducción de las tensiones institucionales y políticas generadas por el proceso de independencia de Catalunya y facilitar un escenario de reconciliación". Un objetivo que se alinea con el preámbulo de la ley de amnistía aprobada en 2024 y que marca el esperado cierre a uno de los capítulos más convulsos de la historia reciente de España.
Óscar Puente reta al Supremo: "Si yo fuera Puigdemont, hoy me plantaba en España, sin ninguna duda".






