El mercado inmobiliario frena su euforia: las agencias bajan previsiones
El mercado inmobiliario español, tras encadenar varios trimestres de fuertes incrementos, comienza a mostrar señales inequívocas de moderación. Las agencias inmobiliarias han reducido drásticamente sus expectativas de crecimiento para el tercer trimestre de 2026, anticipando un escenario con menos operaciones de compraventa y una subida de precios mucho más contenida. Este cambio de rumbo, según datos de una encuesta de Idealista, marca un punto de inflexión tras un periodo de euforia.
El parón que nadie esperaba
La euforia inmobiliaria parece haber tocado techo. Si hasta ahora el sector celebraba cifras récord y previsiones optimistas, la realidad que dibujan las propias agencias inmobiliarias es bien distinta para los próximos meses. El porcentaje de profesionales que esperaba vender más viviendas durante el tercer trimestre de 2026 ha descendido significativamente, pasando del 48% al 41%. Este dato revela una mayor cautela en el sector, que ya no ve tan claro el horizonte de crecimiento.
Las previsiones se tiñen de cautela
Este pesimismo incipiente se refleja en las expectativas de actividad. La caída en la previsión de ventas es solo la punta del iceberg. El informe señala que un número creciente de agencias prevé una reducción de la actividad, un matiz que antes apenas se contemplaba. Este giro en la percepción del mercado inmobiliario español sugiere que los compradores podrían adoptar una postura más expectante, influenciados por factores como la evolución de los tipos de interés o la incertidumbre económica general.
El alquiler no se libra de la desaceleración
La desaceleración no se limita al mercado de compraventa. El mercado del alquiler también empieza a reflejar esta tendencia a la baja en las expectativas. Si bien el porcentaje de agencias que espera cerrar más contratos apenas ha variado (del 23% al 22%), llama la atención el aumento de aquellas que prevén una disminución de las rentas. Esto podría indicar que la presión sobre los inquilinos podría empezar a aliviarse, aunque los precios de la vivienda en España, impulsados por el desajuste entre oferta y demanda, siguieron subiendo un 3,9% en 2023 y un 4,3% en el primer trimestre de 2024.
El fantasma de la oferta y la demanda
A pesar de las señales de moderación en las expectativas de las agencias, el desajuste estructural entre la oferta y la demanda de vivienda en España sigue siendo un factor clave que alimenta el crecimiento de los precios. BBVA Research, en su último Observatorio Inmobiliario de julio de 2024, apunta a que la presión de la demanda, impulsada por la fortaleza del mercado laboral, la recuperación económica y los flujos migratorios, seguirá elevando los precios en 2024 y 2025, previsiblemente en torno a un 5% de media. Se espera un repunte de la actividad constructora, pero no será suficiente para contrarrestar la presión alcista sobre los precios a corto y medio plazo.
Los precios de la vivienda en España crecen a un ritmo del 12,8%, más del doble de la media europea.
Auge de la compraventa extranjera
La demanda de vivienda en España por parte de extranjeros ha crecido de forma muy significativa tras la pandemia y, más recientemente, se ha visto impulsada por la mejora de las condiciones de financiación. Unas 133.000 viviendas fueron adquiridas por compradores extranjeros en el último año hasta el 1T 2025, un 18,0% del total. Esto supone un 37,9% más de transacciones que en 2019 y un máximo en la serie histórica que se inicia en 2006. En comparación, las compraventas por parte de españoles se encuentran «solamente» un 28,0% por encima del nivel de 2019 y no superan los registros máximos de 2006-2007, lo que muestra el destacado protagonismo de la demanda extranjera en el ciclo expansivo actual del mercado inmobiliario español.






