Doble revés judicial para el Príncipe Harry: pierde su millonaria demanda contra el Daily Mail
El Príncipe Harry ha encajado una dolorosa doble derrota en Londres este 7 de julio. Su viaje al Reino Unido, que se esperaba sirviera para tender puentes con la familia real, se ha saldado con un contundente revés judicial. El Tribunal Superior de Londres ha rechazado por completo su demanda contra Associated Newspapers, la poderosa empresa editora del 'Daily Mail' y el 'Mail on Sunday'. Un golpe que rompe una racha de éxitos legales del duque de Sussex en suelo británico.
Hasta ahora, las batallas judiciales de Harry contra la prensa sensacionalista británica, salvo en lo referente a su seguridad personal, habían sido mayoritariamente exitosas. El año pasado, el príncipe logró una victoria significativa contra News Group Newspapers, editor de 'The Sun', que admitió haber empleado métodos ilegales para obtener información privada. Un precedente que generó gran expectación para sus litigios actuales.
Un viaje agridulce a Londres
La visita del Príncipe Harry a Londres se ha visto ensombrecida por esta decisión judicial. A su llegada, el duque de Sussex se encontró con la puerta del Palacio de Buckingham cerrada, al habérsele retirado la invitación para alojarse allí tras confirmar su asistencia con retraso. Este gesto, sumado a la sentencia desfavorable, ha marcado un viaje complicado para el hijo menor de Carlos III, quien busca un acercamiento con su familia en un contexto de tensiones.
El juez Nicklin, encargado del caso, ha dictaminado que las acusaciones de Harry y otros seis demandantes, que reclamaban indemnizaciones sustanciales por vulneración de la vida privada, no contaban con pruebas suficientes. A pesar de la gravedad de las alegaciones, que incluían la obtención ilícita de información a través de detectives privados y escuchas telefónicas, el tribunal considera que los demandantes no han logrado demostrar que las publicaciones del 'Daily Mail' se basaran en prácticas ilegales.
La racha de victorias se rompe
Esta sentencia supone un duro golpe para el príncipe, acostumbrado a prevalecer en los tribunales británicos. Cabe recordar que Meghan Markle, su esposa, obtuvo una victoria completa en su propio litigio contra Associated Newspapers por la publicación de una carta privada, un caso que sentó un importante precedente en materia de privacidad y derechos de autor en el Reino Unido. Sin embargo, el juez ha sido tajante: las acusaciones de Harry, al ser de una naturaleza tan grave, requerían un nivel de prueba superior al que se ha presentado.
Los abogados de Harry y de otras personalidades como Elton John y Elizabeth Hurley habían solicitado al tribunal indemnizaciones significativas, argumentando un uso indebido de información privada. La batalla judicial, que se prolongó durante más de dos meses, ha puesto de manifiesto la profunda desconfianza del príncipe hacia la prensa sensacionalista británica, a la que culpa de acosar a su familia y, en última instancia, de la muerte de su madre, Lady Di.
El futuro de la guerra contra los tabloides
Tras esta derrota, el futuro de los litigios del príncipe Harry contra la prensa británica queda en el aire. Si bien el fallo se centra en este caso particular, la contundencia del juez podría sentar un nuevo precedente. Mientras Harry busca consuelo en el recuerdo de su madre, visitando su tumba, Meghan Markle ha reaparecido en el foco mediático con un nuevo proyecto televisivo en Australia, fichando por 'MasterChef Australia'. Dos caminos divergentes que reflejan la compleja realidad de los Sussex tras este revés judicial.
Salvo en lo relativo al asunto de la seguridad, el resto de las batallas judiciales del príncipe Harry en suelo británico han sido exitosas hasta ahora. El año pasado ganó al grupo editorial News Group Newspapers, que reconocieron haber cometido actividades ilegales para obtener información sobre su vida privada en un comunicado sin precedentes en el que también reconocieron una 'grave intrusión en la vida privada' de la princesa Diana. También Meghan Markle logró una victoria completa en su propio litigio contra Associated Newspapers por la publicación de la carta a su padre en Mail on Sunday, un caso que marcó un antes y un después en la jurisprudencia británica sobre privacidad y derechos de autor.





