La defensa carga contra Fiscalía y Mossos por la muerte de su padre
La defensa de Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, ha lanzado un ataque frontal contra la Fiscalía y el análisis de los Mossos d’Esquadra en el marco de la investigación por la muerte de su padre, Isak Andic. Los abogados del empresario han presentado un recurso de reforma contra la decisión de la magistrada de incorporar a una unidad especializada de la policía autonómica, argumentando que se busca construir un relato acusatorio sin fundamento.
Este movimiento judicial, registrado el pasado 18 de junio, cuestiona la necesidad y el alcance de la intervención de la Unidad Central de Personas Desaparecidas de los Mossos. La defensa sostiene que la providencia judicial es vaga y no concreta el objeto ni la participación de dicha unidad en la investigación. Critican duramente la solicitud de la Fiscalía, que pretende realizar un “análisis técnico-operativo de los elementos indiciarios ya concurrentes” y “contextualizar” la prueba.
Un Informe Forense que Dibuja un Escenario Inevitable
La investigación sobre la muerte de Isak Andic, ocurrida en diciembre de 2024 tras una caída por un barranco en Montserrat, sigue plagada de interrogantes. Sin embargo, el informe forense aporta detalles cruciales que complican la versión de un simple accidente. Según los peritos, la caída de Isak Andic se describe “como si se hubiera lanzado por un tobogán, con los pies por delante”. Este detalle, sumado a que “se descarta el resbalón con una piedra o caída hacia delante”, levanta sospechas sobre las circunstancias exactas del suceso.
Jonathan Andic, el único presente en el momento de la caída, reconoció haber realizado la ruta de montaña en dos ocasiones previas. Estas declaraciones, que inicialmente parecían contradictorias para los investigadores, son ahora interpretadas por su defensa como una corroboración de los hechos, y no como un indicio de culpabilidad. La juez instructora, Raquel Nieto Galván, considera, no obstante, que existe un “cúmulo” de indicios contra Jonathan Andic, lo que ha llevado a su detención y posterior puesta en libertad provisional bajo una fianza de un millón de euros.
La Figura de la Terapeuta Familiar, en el Centro de la Tormenta
La investigación ha dado un giro inesperado con la irrupción de una nueva testigo, una mujer británica residente en Barcelona que colaboraba puntualmente con la terapeuta familiar de la familia, Julia Lüderwaldt. Según su declaración a los Mossos, fue la propia terapeuta quien le encargó buscar rutas en la montaña que pusieran a Isak y Jonathan Andic “al límite” y en “situaciones extremas” con el objetivo de mejorar su relación.
Esta testigo afirmó haber acompañado a Jonathan Andic en una de estas rutas pocos días antes de la muerte del fundador de Mango. Según su testimonio, Jonathan nunca mencionó que fuera a realizar el paseo con su padre. Estas declaraciones, realizadas voluntariamente por la ayudante de la terapeuta, han sido interpretadas por la acusación como nuevos indicios para sostener la hipótesis de homicidio, añadiendo una capa más de complejidad al caso.
La implicación de la terapeuta Julia Lüderwaldt no es nueva. Ya había sido señalada por la jueza y la fiscal como una posible incitadora de que Isak Andic avanzara la herencia a su primogénito, una hipótesis que las hermanas de Jonathan han intentado desmontar en sede judicial. La entrada de esta nueva testigo y sus declaraciones ante los Mossos añaden más complejidad a un caso que parece sacado de una película, situando a la terapeuta en el epicentro de las sospechas sobre las circunstancias que rodearon la trágica muerte de Isak Andic.
La defensa de Jonathan Andic busca ahora desvirtuar el análisis de los Mossos y cuestionar la solidez de los indicios presentados por la Fiscalía. El recurso presentado es un paso más en una batalla judicial que promete seguir dando titulares y mantener en vilo a la opinión pública sobre el desenlace de este mediático caso.






