Infantes de Marina españoles simulan un ataque ruso en Rumanía: así es el ejercicio ‘Eagle Arrow’ de la OTAN
La Fuerza de Infantería de Marina (FIMAR-R) de España ha puesto a prueba su capacidad de respuesta ante un escenario de crisis simulado, incluyendo un hipotético ataque ruso, durante el ejercicio multinacional 'Eagle Arrow' en Rumanía. Esta maniobra, clave en el marco del Batallón Multinacional de la OTAN desplegado en el país, ha servido para evaluar la preparación y la rápida reacción de las fuerzas aliadas en el flanco oriental de la Alianza Atlántica.
La Infantería de Marina española, en primera línea en Rumanía
La cuarta rotación de la FIMAR-R, integrada en el Multinational Battle Group de la OTAN en Rumanía, ha superado con éxito su evaluación operativa. El contingente español, perteneciente al Tercio de Armada de San Fernando, ha demostrado estar plenamente preparado para participar en misiones de disuasión y defensa colectiva junto a sus socios de la Alianza. El ejercicio 'Eagle Arrow' se ha desarrollado en Camp Berthelot, en la localidad rumana de Cincu, con el objetivo de fortalecer la capacidad de preparación conjunta y la interoperabilidad entre las fuerzas desplegadas en la región.
'Eagle Arrow': el simulacro que pone a prueba a la OTAN
El adiestramiento 'Eagle Arrow' está concebido para medir la rapidez de despliegue, la coordinación entre aliados y la preparación del grupo de combate de la OTAN que opera en Rumanía, actualmente bajo liderazgo francés. El ejercicio comenzó con la activación de una alarma que simulaba una situación de crisis, obligando al batallón multinacional a iniciar de forma inmediata los procedimientos de alistamiento y despliegue. Militares españoles, franceses y belgas han participado en estas intensas jornadas tácticas.
Despliegue exprés y capacidad de respuesta ante la amenaza rusa
Uno de los aspectos más destacados del ejercicio ha sido la demostración de la rápida capacidad de reacción. Las unidades españolas lograron completar el despliegue en menos de 48 horas, alcanzando la zona de operaciones asignada y ocupando las posiciones previstas para la defensa. Durante este proceso, se verificó la capacidad logística, la movilidad de los vehículos y la eficacia de los procedimientos operativos en un entorno de alta intensidad y presión. Se simuló el estallido de una crisis que obligaba a activar protocolos de alerta y establecer un dispositivo defensivo capaz de responder a una hipotética agresión convencional. Un desafío adicional fue la limitación deliberada del uso de radios y sistemas de información y comunicaciones (CIS), forzando a las unidades a recurrir a métodos alternativos de mando y control para mantener la coordinación.
La evaluación operativa supera las expectativas
La FIMAR-R ha superado con éxito su evaluación operativa, culminando un programa de adiestramiento diseñado para perfeccionar habilidades y reforzar la eficacia en un entorno operativo complejo. Las maniobras han servido no solo para el entrenamiento técnico y el empleo del armamento, sino también para incrementar la interoperabilidad con las fuerzas aliadas, especialmente con el contingente francés, líder del Battle Group de la OTAN en Rumanía. La participación española en 'Eagle Arrow' subraya el compromiso de España con la seguridad colectiva y la defensa del flanco oriental de la Alianza.
En un giro inesperado, una noticia relacionada con el SEPE ha salido a la luz: una mujer deberá devolver 6.621 euros al Servicio Público de Empleo Estatal por viajar a Rumanía durante más de 15 días sin avisar. La peculiaridad reside en que alegó un confinamiento familiar por Covid para justificar su ausencia, mientras cobraba un subsidio para mayores de 52 años desde 2017.
En marzo de 2018, la misma mujer había notificado un desplazamiento breve a Rumanía, comunicación que fue aceptada sin problemas por el SEPE. Sin embargo, la rutina administrativa cambió drásticamente cuando, tras un cruce de datos con registros de entrada al territorio nacional, el organismo detectó dos regresos desde el extranjero no documentados: uno el 29 de septiembre de 2021 y otro el 20 de julio de 2022.
En septiembre de 2022, el SEPE le reclamó las tarjetas de embarque y los billetes que aclarasen esas salidas. La mujer aportó la documentación, que confirmó viajes a Rumanía iniciados el 6 de septiembre de 2021 y el 21 de junio de 2022. En ese momento, ofreció una explicación por escrito: su madre había estado contagiada de Covid y ella misma había quedado confinada. La administración consideró que la salida de 2021 se había prolongado más de quince días sin previo aviso ni autorización.





