Política

¿Por qué Zapatero ocultó joyas millonarias y Rajoy las entregó a Patrimonio?

José Luis Rodríguez Zapatero ha roto este jueves 65 días de silencio. Sin embargo, el expresidente del Gobierno no ha respondido a la pregunta que mantiene en vilo a la opinión pública y a la justicia: ¿quién le entregó el centenar de joyas halladas en la caja fuerte de su despacho, cuándo lo hizo y por qué nunca fueron incorporadas al patrimonio público ni aparecieron en sus declaraciones de bienes? Su actitud, marcada por la evasiva, contrasta fuertemente con la de otros mandatarios, como Mariano Rajoy, quienes sí cumplieron escrupulosamente con la entrega de obsequios al patrimonio estatal.

Mientras Zapatero, en su primera aparición mediática tras la investigación judicial, ha calificado las alhajas como un "regalo personal, de cortesía, de hace muchos años", evitando identificar al donante e incluso el país de origen, la documentación oficial revela una anomalía. Preguntado sobre el Código de Buen Gobierno que él mismo impulsó en 2005, Zapatero admitió que "quizá hubiera tomado otra decisión", una declaración que deja más preguntas que respuestas.

El contraste con Rajoy y otros expresidentes

La diferencia de criterio es abismal si se compara la postura de Zapatero con la de sus predecesores. Felipe González, José María Aznar y Mariano Rajoy, entre los tres, entregaron un total de 30 joyas con oro, diamantes, rubíes, zafiros y esmeraldas recibidas durante sus respectivos mandatos a Patrimonio Nacional. Estos obsequios, desde una simple fotografía hasta una alfombra, estaban perfectamente documentados con fecha, destinatario y donante, demostrando una transparencia que ahora se echa en falta en el caso Zapatero.

Zapatero, en cambio, solo incorporó al inventario público una pieza: un reloj de sobremesa dorado con esmeraldas regalado por el rey Abdalá de Arabia Saudí. El resto del centenar de joyas, valoradas en más de 1,3 millones de euros, permanecen en una zona gris, sin explicación clara sobre su origen ni su destino.

Regulación de obsequios: de Zapatero a Rajoy

Paradójicamente, fue el propio José Luis Rodríguez Zapatero quien impulsó la primera regulación de estos regalos. En 2005, su Consejo de Ministros aprobó un Código de Buen Gobierno que establecía principios de transparencia y austeridad, indicando que debían rechazarse los regalos "que vayan más allá de los usos habituales, sociales y de cortesía". Los obsequios "de mayor significación de carácter institucional" debían incorporarse al patrimonio del Estado.

Estos principios se recogieron en la vigente Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno de 2013, ya bajo el mandato de Mariano Rajoy. La normativa actual busca evitar precisamente situaciones como la que ahora rodea al expresidente socialista, asegurando que los bienes recibidos por altos cargos en el ejercicio de sus funciones reviertan en beneficio público.

Dudas ministeriales y el futuro del caso

Incluso desde el propio Gobierno se ha intentado arrojar luz, o al menos matizar, la situación. El ministro de Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha considerado que Zapatero podría no ser "conocedor" del "valor" real que tenían sus joyas en el momento de recibirlas. López, quien ha defendido el "comportamiento ético" de Zapatero durante sus años de servicio, ha recalcado que la carga de la prueba recae en las acusaciones y que el expresidente "tiene derecho a su defensa".

Sin embargo, estas declaraciones no disipan la incógnita principal. La actitud de Zapatero ante las joyas millonarias halladas en su despacho sigue siendo un enigma, especialmente cuando se compara con la ejemplaridad demostrada por Mariano Rajoy y otros expresidentes en la gestión de los obsequios institucionales. La Audiencia Nacional, mientras tanto, continúa su investigación para desentrañar la verdad tras este tesoro oculto.

González, Aznar y Rajoy entregaron a Patrimonio 30 joyas con piedras preciosas como las que se quedó Zapatero. José Luis Rodríguez Zapatero rompió este jueves 65 días de silencio, pero mantuvo sin respuesta la pregunta que sostiene la pieza separada abierta en la Audiencia Nacional sobre las joyas halladas en la caja fuerte de su despacho: quién le entregó el centenar de piezas, cuándo lo hizo y por qué nunca fueron incorporadas al patrimonio público ni aparecieron en sus declaraciones de bienes. Su actitud con los obsequios contrasta con la que exhibieron Felipe González, José María Aznar y Mariano Rajoy. Entre los tres, entregaron a Patrimonio Nacional 30 joyas con oro, diamantes, rubíes, zafiros y esmeraldas recibidas durante sus mandatos.

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