Economía

IA, vivienda y un zasca a la extrema derecha

El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha aterrizado en Singapur, epicentro financiero y logístico, para poner el broche de oro a su gira por el Sudeste Asiático. El objetivo: abrir Cataluña a nuevos mercados y forjar alianzas estratégicas. El primer gran golpe sobre la mesa ha sido un pacto con el primer ministro singapurense, Lawrence Wong, para intensificar la cooperación en inteligencia artificial (IA) y compartir fórmulas para atajar la especulación inmobiliaria.

En un movimiento audaz que busca proyectar la influencia de Cataluña más allá de sus fronteras, Illa ha sellado con Wong un acuerdo para reforzar la colaboración en el campo de la IA, un sector en plena ebullición donde ambos territorios aspiran a convertirse en referentes. La cita, celebrada en The Istana, la sede gubernamental del país, también sirvió para un intercambio crucial de experiencias sobre políticas de acceso a la vivienda y regulación del mercado, buscando sinergias para combatir la especulación, un mal que acecha a muchas economías.

Guerra abierta a la especulación y a la IA descontrolada

La voluntad de fortalecer las relaciones institucionales y económicas entre Singapur y Cataluña se ha traducido en un compromiso firme para facilitar la implantación de empresas catalanas en el pujante mercado asiático y, a su vez, atraer inversiones. Illa ha trasladado a Wong su ambición de establecer una "relación a largo plazo", sentando las bases para una fructífera colaboración futura.

En el ámbito de la inteligencia artificial, ambos mandatarios han coincidido en la necesidad de que su desarrollo esté "al servicio del bien común". La conversación apuntó hacia la creación de una regulación internacional que garantice este objetivo, una declaración de intenciones que marca un hito en la gobernanza tecnológica global. Las infraestructuras, con especial atención al puerto de Barcelona, también han sido parte de la agenda, buscando una mayor conectividad entre ambos territorios.

Singapur, modelo de diversidad y ambición

Durante su intervención en la Singapore Business Federation (SBF), la principal organización empresarial del país, Illa no ha perdido la oportunidad de elogiar el modelo de Singapur. El president ha defendido la diversidad étnica y religiosa como "fuente de riqueza", en clara contraposición a los "discursos de miedo hacia el diferente" que, según sus palabras, resuenan en Cataluña, aludiendo veladamente a formaciones de extrema derecha.

"Un país pequeño puede hacerse escuchar", afirmó Illa, poniendo a Singapur como paradigma de cómo un territorio de dimensiones modestas puede alcanzar una influencia económica y social de primer orden. La conferencia, pronunciada en inglés, sirvió para tender puentes y destacar el potencial de Cataluña en un escenario internacional cada vez más competitivo. La gira concluye así con la mirada puesta en la innovación, la cooperación y la proyección exterior.

El president Salvador Illa ha pronunciado esta mañana una conferencia en el Singapore Business Federation (SBF), la cámara de comercio y la principal organización empresarial del país, en el marco de la gira institucional por el Sudeste Asiático. Desde ese foro ha alertado de los “discursos de miedo hacia el diferente” que se escuchan en Catalunya, en alusión a la extrema derecha, y los ha contrapuesto con la diversidad étnica y religiosa que impera en Singapur.

Para Illa, Singapur es ejemplo de lo que puede representar un Estado pequeño en el mundo a nivel económico y también social. "Es un país diverso, plural étnicamente y con diferentes religiones y eso no les hace débiles, les hace fuertes", ha dicho el presidente en la conferencia empresarial.

En un discurso pronunciado íntegramente en inglés, el president recurrió al catalán para explicar el sentido de sus palabras, aunque evitó mencionar a Aliança Catalana o a Vox. "Lo digo por todos aquellos mensajes de miedo al diferente que vivimos en nuestra casa", afirmó, antes de concluir que "la diversidad es una fuente de riqueza".

"Un país pequeño puede hacerse escuchar", dice Illa en referencia a Singapur. Las comparaciones entre Cataluña y Singapur no terminaron ahí. El president ha destacado que el tamaño de un territorio no determina su capacidad de influencia y ha puesto como ejemplo al país asiático. "No hace falta ser grande para ser influyente".

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.