Así la IA dispara los puestos clave y el crecimiento
El empleo en España vive un momento dulce, con un crecimiento que traslada el impulso económico a la creación de puestos a un ritmo vertiginoso. Las estimaciones más recientes apuntan a un aumento del 2,5% en la afiliación a la Seguridad Social y el empleo EPA respecto a 2024. Este dinamismo permite que la tasa de paro continúe su senda descendente, situándose en una media anual del 10,6% para 2025, marcando un hito significativo en la recuperación del mercado laboral.
Las perspectivas para el empleo en España se mantienen favorables, aunque con una suave desaceleración prevista para 2026. Un factor clave de este dinamismo es el apoyo en la población extranjera, fundamental para compensar el envejecimiento de la fuerza laboral nativa y cubrir la demanda en sectores estratégicos.
La IA revoluciona los puestos de trabajo en España
La irrupción de la inteligencia artificial generativa ha planteado interrogantes fundamentales sobre la organización del trabajo y la estructura del empleo. España se encuentra en una posición de exposición media-alta respecto a la media de la OCDE en cuanto a la IA. No obstante, la adopción empresarial de estas tecnologías se acelera de forma notable: un 21,1% de las empresas con diez o más empleados ya utilizan al menos una tecnología de IA, frente al 12,4% registrado en 2023. La evidencia experimental confirma ganancias de productividad significativas, aunque su traducción al nivel macroeconómico sigue siendo objeto de debate.
El mapa del empleo: ¿Qué sectores disparan el crecimiento y qué puestos buscan?
El sector de telecomunicaciones e IT, a pesar de registrar un decrecimiento interanual del 2,2% en el tercer trimestre de 2025, sigue mostrando resiliencia. Este sector, clave para el crecimiento del empleo en España, se compone de Telecomunicaciones, Actividades Informáticas y Servicios de Información. La ocupación ha crecido en casi 200.000 puestos desde 2019.
Las Actividades Informáticas, en particular, han experimentado un crecimiento del 1,2%, concentrando el 80% del empleo total del sector, con 532.000 ocupados. En contraste, Telecomunicaciones y Servicios de Información decrecieron un 15,4% y un 2,3% respectivamente en el mismo periodo. En este ámbito, el empleo asalariado es el predominante.
Los datos revelan una fuerza laboral más cualificada, con más del 70% del aumento de puestos de empleo entre 2019 y 2025 correspondiendo a personas con estudios universitarios o equivalentes. Además, la estabilidad laboral ha dado un salto cualitativo en España. Tras la reforma de 2021, la tasa de temporalidad se ha desplomado del 26,6% (2017-2019) al 15,4% en los tres primeros trimestres de 2025, una cifra que acerca a España a la media de la eurozona.
Pero ojo: no todo es color de rosa. Persisten retos importantes, como la baja productividad por ocupado, un lastre que apenas avanza, en parte por la reducción de horas trabajadas. El futuro del empleo en España se dibuja prometedor, sí, pero exige actuar. La tecnología y la demanda de perfiles cualificados son la clave, pero ¿estamos listos para las debilidades estructurales que frenan un crecimiento imparable de puestos?






