¿JUGADA MAESTRA o SALIDA FORZADA?
¡El magnate no se anda con rodeos! Donald Trump ha movido ficha y ha anunciado la salida de Karoline Leavitt de su puesto como secretaria de prensa de la Casa Blanca. Pero ojo, que no se equivoquen los que piensan que esto es un adiós definitivo. Leavitt, una de las portavoces más jóvenes en la historia del cargo, no se va a casa: ¡pasa a ser asesora externa del expresidente!
¡Adiós a la sala de prensa!
Trump soltó la noticia en su red social, Truth Social: "Nuestra maravillosa secretaria de prensa de la Casa Blanca, y una de mis colaboradoras de mayor confianza, Karoline Leavitt, dejará su cargo a finales de mes para poder dedicar más tiempo a sus hermosos hijos pequeños y a su familia". El expresidente, que asegura comprender la decisión, ha confirmado que Leavitt, la secretaria de prensa más joven de la historia de Estados Unidos, ha citado su reciente maternidad como motivo para abandonar un puesto de "gran complejidad y exposición mediática".
Leavitt, ¿la nueva estratega de Trump?
Que nadie se lleve a engaño. La salida de Leavitt de la primera línea de la Casa Blanca no significa un paso atrás en su influencia. Trump ha sido claro: Leavitt se convertirá en una de sus "principales asesoras externas" y, según él, "una voz influyente dentro del Partido Republicano". La lealtad y el conocimiento de Leavitt sobre el entramado trumpista seguirán al servicio del expresidente.
Orgullo y logros: el balance de Leavitt
En su propio mensaje, Leavitt ha manifestado su "gran orgullo" por haber "contado los numerosos logros históricos de esta Administración" desde la sala de prensa. Ahora, tras dejar atrás el torbellino diario de las ruedas de prensa, se prepara para un nuevo capítulo, una posición menos visible pero con potencial para ser igual de determinante.
La decisión de Trump de mantener a Leavitt cerca, ahora como asesora, subraya su habilidad para retener a sus colaboradores más leales. Con la vista puesta en futuras batallas electorales, contar con figuras de confianza es clave. La salida de Leavitt, justificada públicamente por motivos familiares, se interpreta como una jugada para mantener su influencia y preparar el terreno para lo que venga.
El adiós de Karoline Leavitt a la secretaría de prensa de la Casa Blanca cierra una etapa. Su continuidad como asesora externa de Donald Trump asegura que su voz seguirá sonando fuerte en el panorama político republicano, demostrando la capacidad del expresidente para mantener a sus piezas clave cerca.






