llama «ignominia» a su foto con un «agitador
La lealtad tradicional del Partido Socialista a la Corona se ha resquebrajado. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha lanzado una crítica feroz contra el Rey Felipe VI, calificando de "ignominia" su decisión de fotografiarse con un "agitador" de la extrema derecha. Un ataque directo que rompe con la línea de defensa acérrima que los socialistas solían mantener hacia el Jefe del Estado, incluso ante las embestidas de la derecha y la ultraderecha.
Hasta ahora, las críticas al monarca o los desencuentros con la Casa Real solían provenir de los socios de gobierno de Unidas Podemos o Sumar, convirtiéndose en una suerte de ruido de fondo habitual en la coalición. Sin embargo, la irrupción de Puente en este debate marca un antes y un después, generando una crisis inesperada entre el Gobierno y la Corona.
La contundencia del ministro socialista, uno de los pesos pesados del Ejecutivo, no deja lugar a dudas. Sus palabras, cargadas de indignación, señalan una fotografía del Rey con una figura vinculada a la extrema derecha como un acto de "ignominia". Esta declaración no solo pone en jaque la imagen institucional de la monarquía, sino que también expone una división interna dentro del propio Gobierno de coalición.
El PSOE, tradicionalmente, ha sido el pilar de apoyo a la monarquía en el espectro político progresista. Defender al Rey, incluso en momentos de tensión o ante críticas feroces de otros sectores, ha sido una constante en su discurso. Esta postura, que buscaba garantizar la estabilidad institucional y el papel del monarca como Jefe de Estado, parece haber sufrido un duro revés con las declaraciones de Puente.
La pregunta ahora es qué implicaciones tendrá este choque frontal. ¿Se trata de una crítica aislada o de un cambio de estrategia por parte del socialismo? La "ignominia" lanzada por Puente abre la puerta a un debate más profundo sobre el papel de la Corona en la política española y las relaciones entre el Gobierno y la institución monárquica. Un escenario que, hasta esta semana, parecía impensable.






