La sandía de Marruecos satura el mercado español y hunde los precios
La tormenta perfecta se cierne sobre los agricultores españoles de sandía. El secretario general de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), Andrés Góngora, ha lanzado una seria advertencia: las importaciones de sandía procedentes de Marruecos están saturando el mercado de la Unión Europea y, como consecuencia directa, hundiendo los precios en origen del producto español. Una situación insostenible que pone en jaque la rentabilidad de miles de explotaciones.
La marea marroquí ahoga al agricultor español
La entrada masiva de sandía marroquí, descrita por Góngora como una variedad de mayor tamaño y con más semillas, está provocando un auténtico desplome en las cotizaciones del producto español. Los datos son demoledores: las compras europeas de sandía a terceros países se dispararon un 15% en el primer semestre del año. Esta avalancha de oferta externa ha tenido un impacto directo y devastador en el campo español, situando el precio de la sandía en origen en apenas 24,10 euros por cada 100 kilos a finales de agosto. Una cifra que deja al agricultor en una posición de extrema vulnerabilidad.
La saturación del mercado español por la sandía marroquí no es un fenómeno nuevo, pero su intensidad actual preocupa especialmente a COAG. Góngora ha sido claro al señalar que esta situación está tirando del precio hacia abajo, afectando directamente a la capacidad de los agricultores para cubrir costes y obtener beneficios. La competencia desleal, o al menos desequilibrada, se intensifica.
Cifras que desnudan la crisis agraria
Mientras las importaciones de sandía de Marruecos a la UE crecieron un 14% respecto al año anterior, alcanzando las 148.950 toneladas, otros países también aumentan su presencia. Brasil ha visto crecer sus ventas un 40% y Senegal un 25%, según informes analizados por la organización agraria. Esta acumulación de oferta global ha reducido drásticamente el valor del producto en el campo, dejando a los agricultores españoles en una posición de debilidad frente a las grandes cadenas de distribución y los mercados internacionales.
El contraste es brutal si se compara con las campañas anteriores. Si bien el informe de Hortoinfo señala que el precio de la sandía en origen para el agricultor en la campaña 2023/2024 fue de 0,51 euros por kilo, este precio se vio significativamente afectado por la competencia externa. En la campaña 2014/2015, el agricultor percibía 0,41 euros por kilo, lo que demuestra una volatilidad y una presión a la baja que la entrada masiva de producto marroquí agudiza.
Otras amenazas en el horizonte hortofrutícola
La preocupación de Góngora no se limita a la sandía. El secretario general de COAG también ha puesto el foco en el melón. A pesar de que las importaciones globales de melón a la Unión Europea cayeron un 11% en el primer semestre, el cultivo de melón piel de sapo en Senegal sigue creciendo, una tendencia que, advierte, podría suponer una nueva amenaza para el sector español en el futuro cercano.
La situación actual, con la sandía marroquí copando el mercado y presionando los precios a la baja, es un toque de atención para las políticas agrarias de la UE y para la propia cadena de valor del sector hortofrutícola español. La rentabilidad del agricultor se ve amenazada por un modelo de importación que satura el mercado y deja al productor local luchando por sobrevivir.
