Santiveri se salva ‘in extremis’: Refinancia 11 millones y evita la quiebra
Santiveri, la histórica empresa catalana con más de 140 años de trayectoria en productos dietéticos y naturales, ha logrado un salvavidas judicial para eludir el abismo del concurso de acreedores. La compañía ha conseguido homologar un plan de reestructuración de su pasivo financiero, que supera los 11 millones de euros. El acuerdo, que no contempla quitas, fija esperas a cinco años vista, una estrategia que busca quemar etapas para asegurar su supervivencia.
Este plan de refinanciación, que otorga un balón de oxígeno crucial a la empresa familiar, ha sido aprobado por la vía judicial. La decisión llega tras un análisis que ha permitido a la compañía, que factura 38 millones de euros y emplea a 275 personas, reorganizar sus finanzas y trazar un camino hacia la recuperación.
Un plan sin quitas pero con esperanza
La clave de la salvación de Santiveri reside en su capacidad para negociar un plan de reestructuración que, si bien no implica una reducción del capital adeudado, sí ofrece un horizonte temporal más amplio para hacer frente a sus compromisos. Las esperas concedidas por los acreedores se extienden, en su mayoría, a un horizonte de cinco años. Esto permite a la empresa familiar, con una fábrica en Barcelona y tiendas por toda España, reorganizar sus finanzas.
El magistrado Florencio Molina ha avalado la viabilidad de este plan, considerando que la compañía puede cumplir con los pagos. Para ello, Santiveri ha diseñado un plan de viabilidad entre 2026 y 2031, con previsiones de crecimiento sostenido y una mejora progresiva de la rentabilidad. El último ejercicio con cuentas disponibles, 2024, cerró con una facturación de 38 millones de euros y un beneficio neto de 190.000 euros.
La deuda se mantiene, las esperas crecen
El plan de refinanciación quiere dar un respiro a la compañía familiar. La deuda financiera supera los 11 millones de euros y el acuerdo judicial no contempla quita alguna. Únicamente se conceden esperas, que en su mayoría se han fijado a un horizonte de cinco años. El magistrado Florencio Molina considera que la compañía puede cumplir con los pagos del plan de reestructuración.
La homologación judicial de este plan de reestructuración supone un respiro para la histórica empresa. La deuda se mantiene intacta, pero el plazo para hacerle frente se amplía significativamente, permitiendo a Santiveri afrontar su futuro con mayor tranquilidad y enfocar sus esfuerzos en la mejora de la rentabilidad y el crecimiento.
