El móvil de Serrano, ¿prueba clave de tráfico de influencias en el PSOE?
El juez Santiago Pedraz ha dado un golpe sobre la mesa y ha ordenado retener el teléfono móvil de Juan Manuel Serrano, exjefe de Gabinete de Pedro Sánchez y actual consejero de la SEPI. El magistrado ve en el dispositivo una prueba material de delitos graves, incluido el tráfico de influencias en el seno de una organización criminal. ¿Se desmorona la estructura sanchista?
Serrano, en el ojo del huracán judicial
Juan Manuel Serrano, hombre clave en el círculo íntimo de Pedro Sánchez durante años, se encuentra ahora en el epicentro de una investigación judicial que podría salpicar gravemente al PSOE. El juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, considera que el iPhone 15 Pro Max intervenido a Serrano por la Guardia Civil el pasado 27 de mayo no es un simple objeto, sino una “prueba material” de los delitos que se investigan en el marco de las presuntas cloacas de Ferraz.
Tráfico de influencias: el delito que acorrala a la cúpula
En su auto, Pedraz no se anda con rodeos. El magistrado apunta directamente al tráfico de influencias cometido “en el seno de una organización criminal” como uno de los delitos que el teléfono de Serrano podría ayudar a esclarecer. La decisión de retener el dispositivo, tras haber accedido inicialmente a su devolución, responde a la necesidad de preservar esta “fuente original de información potencialmente relevante” para la causa. El juez considera que, en investigaciones de corrupción, un móvil no es un objeto neutro una vez realizado el volcado inicial.
La estructura de poder del PSOE bajo la lupa
La intervención del móvil de Serrano se produce en el contexto de una investigación más amplia sobre la presunta estructura dirigida por la 'fontanera' Leire Díez. Las declaraciones judiciales, como la de la gerente federal del PSOE, Ana María Fuentes, han puesto de manifiesto cómo el poder en el partido de Sánchez no se diluye, sino que se concentra. Fuentes, según se desprende de sus audios ante el juez, habría intentado construir un cortafuegos, señalando a Santos Cerdán como el verdadero centro de las decisiones, mientras eximía de responsabilidad directa a Pedro Sánchez, alegando que este “toma pocas decisiones” por estar también en la Presidencia del Gobierno.
¿Un golpe demoledor para el sanchismo?
La retención del teléfono de Serrano por parte de Pedraz, revirtiendo una decisión previa, subraya la importancia que el juez otorga a la información contenida en el dispositivo. No se trata solo de datos brutos, sino de la posibilidad de reconstruir comunicaciones, decisiones y movimientos que podrían evidenciar un entramado de tráfico de influencias. La pregunta que flota en el ambiente es si este móvil se convertirá en la pieza clave que desmonte la narrativa oficial y revele la verdadera estructura de poder y las prácticas ilícitas dentro del PSOE, tal y como se sospecha en el caso de las presuntas cloacas de Ferraz.
El caso sigue su curso y la Audiencia Nacional mantiene bajo su custodia el teléfono de Serrano. La defensa intentará revertir esta decisión, pero el juez Pedraz ha dejado claro que no piensa renunciar a ninguna prueba que pueda arrojar luz sobre los delitos investigados. La expectación es máxima ante los próximos pasos de la justicia y las posibles consecuencias para la cúpula socialista.
