Samantha Vallejo-Nágera rompe su silencio: «Es un mundo muy de hombres» y revela el secreto de su éxito
La chef y empresaria Samantha Vallejo-Nágera, un rostro inconfundible tras su paso por ‘MasterChef’, ha decidido dar un giro a su carrera tras una década frente a las cámaras del exitoso programa de RTVE. Lejos de retirarse, la cocinera ha reaparecido públicamente, esta vez en el plató de ‘Y ahora Sonsoles’, para lanzar un mensaje contundente y necesario: la cocina profesional sigue siendo, en gran medida, «un mundo muy de hombres». Sus declaraciones, realizadas este martes 10 de marzo, ponen el foco en la escasa visibilidad de las mujeres cocineras en el panorama mediático y publicitario español.
Vallejo-Nágera se ha sumado a la reflexión iniciada por otras compañeras de profesión, como la chef Begoña Rodrigo. Rodrigo, en una reciente entrevista, lamentó cómo las campañas publicitarias de productos gastronómicos, desde pasta hasta utensilios de cocina, son protagonizadas casi exclusivamente por chefs masculinos de renombre como Pepe Rodríguez, Jordi Cruz o Martín Berasategui, o por figuras femeninas cuya trayectoria no se basa primordialmente en la cocina, citando como ejemplo a Tamara Falcó. La pregunta lanzada por Rodrigo resonó con fuerza en el programa de Sonsoles Ónega: ¿acaso no existen suficientes cocineras profesionales en España capaces de liderar estas campañas?
Ante esta situación, Samantha Vallejo-Nágera no dudó en mostrar su acuerdo, calificando el sector como «un mundo muy de hombres». La chef, que siempre ha destacado por ir «por libre», atribuye parte de su éxito y la confianza de las marcas, en gran medida, a su paso por ‘MasterChef’, un trampolín televisivo que le ha otorgado una visibilidad sin precedentes. Sin embargo, no quiso dejar pasar la oportunidad de defender a Tamara Falcó, hija de Isabel Preysler, cuya incursión en el mundo culinario tras ganar ‘MasterChef Celebrity 4’ y obtener su título en Le Cordon Bleu ha sido objeto de debate. «Tamara ganó ‘MasterChef’ y lo hizo muy bien, fue un pico en su carrera y desde ahí le salieron muchas cosas de cocina», puntualizó Vallejo-Nágera, añadiendo que no criticaría a Falcó, sino que abogaría por «que las cocineras españolas deberían tener más visibilidad». La chef también quiso recordar un hecho fundamental: «todos los grandes cocineros han aprendido a cocinar con sus madres», subrayando así el papel histórico y a menudo silenciado de las mujeres en la transmisión del saber culinario.
La vida de Samantha Vallejo-Nágera es un claro ejemplo de cómo compaginar una exitosa carrera profesional con una intensa vida familiar. Detrás de la popular jurado de ‘MasterChef’ se encuentra Pedro ‘Peru’ Aznar Escudero, su marido desde hace más de dos décadas y su principal apoyo. Aznar, un hombre discreto y alejado de los focos mediáticos, es enólogo de formación y ejerce como director comercial en Bodegas Marqués de Riscal, gestionando mercados, clientes y la estrategia de ventas internacionales de la prestigiosa firma vinícola. Su perfil, profundamente ligado al mundo rural y al producto de calidad, encaja a la perfección con la imagen que Samantha ha proyectado de él: un hombre trabajador, constante y con los pies en la tierra. Cuando se conocieron, Peru llevaba ya 20 años en el sector vitivinícola, y su traslado a Madrid facilitó la consolidación de su relación y, posteriormente, de la familia que han formado.
Juntos, Samantha y Peru han formado una familia numerosa con cuatro hijos: Cloe, Pedro Jr., Patrick (cariñosamente apodado ‘Roscón’) y Diego. La maternidad es uno de los pilares fundamentales en la vida de Samantha, quien asegura haber «nacido para ser madre». Su tercer hijo, Patrick, nació con Síndrome de Down, una noticia que en un principio supuso un «drama» y una experiencia difícil de asimilar, descrita por ella misma como un momento en el que «en vez de un paritorio, aquello parecía un tanatorio». Sin embargo, tras quince días de asimilación, su perspectiva cambió radicalmente. «Hay que intentar cambiar el concepto de la sociedad de que tener un niño con Síndrome de Down es malo», afirmó, y hoy asegura que Roscón es «una de las mayores alegrías» de su vida, demostrando su fortaleza y su capacidad para transformar las adversidades en oportunidades de crecimiento y amor.
La pasión de Samantha por la cocina se remonta a su juventud. A los 18 años, mientras estudiaba Paisajismo, descubrió que su verdadera vocación estaba entre fogones. Desde entonces, ha construido un imperio gastronómico basado en la calidad y la innovación. Su trayectoria no solo se define por su éxito televisivo, sino también por sus propios negocios y su arraigo familiar. La chef proviene de una familia con una fuerte vinculación con la hostelería, habiendo regentado su madre el conocido restaurante El Viajero en Madrid y el local Los 33. Este legado familiar, sumado a su inquebrantable determinación y al sólido respaldo de su marido, han cimentado la figura de Samantha Vallejo-Nágera como una de las personalidades más influyentes y respetadas del panorama gastronómico español, ahora dispuesta a alzar la voz por la igualdad y la visibilidad femenina en su sector.
