La alianza que revoluciona las baterías de litio en España
La histórica compañía española Cegasa, un referente en el sector energético con más de 90 años de trayectoria, ha decidido reinventarse para subirse de lleno al imparable 'superciclo energético'. La empresa se suma así a la creciente demanda de baterías para el almacenamiento, un negocio que se perfila como clave para los próximos años y que promete revolucionar la forma en que consumimos energía.
Este movimiento estratégico no llega solo. Cegasa ha sellado una alianza fundamental con el gigante chino EVE Energy, uno de los mayores fabricantes mundiales de celdas LFP (Litio-Ferrofosfato). Gracias a esta colaboración, la empresa vasca participa activamente en toda la cadena de valor de la batería, a excepción de la recepción de la celda, lo que le permite integrar tecnología de vanguardia y escalar su producción para satisfacer la demanda creciente.
El 'superciclo' que transforma la industria
El panorama energético actual vive un momento sin precedentes, bautizado como 'superciclo energético'. La transición hacia fuentes renovables, como la fotovoltaica y la eólica, ha disparado la necesidad de soluciones de almacenamiento eficientes. Las baterías de litio son la pieza angular para gestionar la intermitencia de estas energías, permitiendo guardar el excedente de producción y estabilizar la red eléctrica. Este auge se ve impulsado, además, por la drástica caída en el precio de las baterías de litio, que en las últimas tres décadas ha descendido un 99%, haciendo su coste más competitivo que nunca.
La instalación masiva de energía fotovoltaica, ahora más barata que nunca, ha puesto de manifiesto la necesidad de sistemas de almacenamiento que hagan las renovables gestionables y resilientes. Como demostró el reciente apagón, la capacidad de la red para casar generación y demanda es crucial, y las baterías juegan un papel fundamental en ello.
Cegasa: calidad y cercanía frente a la competencia asiática
Con una nueva planta en Vitoria-Gasteiz, y apoyada por las ayudas europeas para la hibridación de baterías, Cegasa aspira a posicionarse entre los líderes del mercado. Si bien los productos asiáticos dominan en precio, la empresa española confía en su capacidad para ofrecer un valor añadido a través de la alta calidad y soluciones a medida. "Los que están sobre el territorio saben cómo adaptar las necesidades a cada cliente", señalan fuentes cercanas a la compañía, destacando la ventaja competitiva de la cercanía y el conocimiento del mercado local.
El auge del almacenamiento y las redes eléctricas ha desatado un aluvión de pedidos en las fábricas españolas, convirtiendo a estas piezas estratégicas en un foco de inversión. Cegasa, con su renovada apuesta por el litio, se posiciona para capitalizar este 'superciclo' y contribuir a un futuro energético más sostenible y robusto en España y Europa.
La viabilidad comercial del coche eléctrico llegó a parecer una quimera. El sector lleva años inmerso en dos transiciones esenciales para dejar atrás los combustibles fósiles: la energética y la de movilidad. Pero para que ambas sean posibles es requisito indispensable que una tecnología siga mejorando y, además, baje de precio: la de las baterías de litio, uno de los principales componentes de los coches eléctricos y la encargada de atesorar la energía sobrante en momentos de excedentes energéticos, por ejemplo en la energía eólica y solar.
Y de hecho, así lo ha hecho: en los últimos 35 años el precio de las baterías de litio se ha desplomado un 99%. En 1991 una batería de ion litio costaba 9.210 dólares por kWh (en dólares constantes de 2024). En 2023, ese mismo kilovatio-hora costaba 111 dólares: estamos hablando de una caída de casi el 99% en prácticamente tres décadas.
Para hacerlo tangible, Hannah Ritchie y Pablo Rosado de Our World in Data ponen un ejemplo aplicado a las baterías de los coches: la batería de un coche eléctrico estándar actual con una autonomía de 350 a 400 kilómetros hoy cuesta unos 5.000 dólares. Hace una década el mismo componente habría costado más de 20.000 dólares.
Hay un umbral estratégico que hemos superado recientemente: los 100 dólares/kWh, considerado históricamente el punto de paridad económica con el vehículo de combustión interna, pero a finales de 2025 ya superamos la barrera llegando a 84 dólares/kWh.
Antes de nada, empecemos con las presentaciones: los gráficos son de Our World in Data, un proyecto del Global Change Data Lab vinculado a la Universidad de Oxford.





