La semilla cara y el viento no frenan la calidad
La Puebla de Cartagena ha dado el pistoletazo de salida a la cosecha de patata. El inicio de campaña viene marcado por una notable reducción en la superficie sembrada y los persistentes desafíos derivados de las inclemencias meteorológicas y el encarecimiento de los insumos. A pesar de estas adversidades, los productores del Campo de Cartagena afrontan el arranque de la patata temprana con un optimismo cauto, confiando en la excepcional calidad del producto que, una vez más, busca consolidarse como referente en los mercados nacionales e internacionales.
Vicente Carrión, presidente de COAG Cartagena, ha señalado que este año se han dedicado unas 4.000 hectáreas al cultivo, una cifra inferior a la del ejercicio anterior. Esta disminución en la siembra se achaca, en gran medida, al incremento de los costes, especialmente el de la semilla, que ha experimentado un encarecimiento significativo respecto al año pasado. "La semilla ha sido mucho más cara que el año pasado", lamenta Carrión, un factor determinante que ha empujado a muchos agricultores a reducir la extensión de sus plantaciones.
El Campo de Cartagena: Lucha contra el Viento y las Lluvias
Las condiciones atmosféricas también han jugado una mala pasada a los agricultores. El viento, especialmente perjudicial para las plantas jóvenes, ha mermado la producción en las primeras plantaciones. "El viento quiebra los tallos de la planta, lo que impide que la patata se desarrolle correctamente y provoca una menor producción", explica Carrión. A esto se suma una campaña de siembra irregular, dificultada por las lluvias que complicaron las labores en el campo. A pesar de este panorama, la patata que se está recolectando en estas primeras semanas de mayo presenta una calidad excepcional, con las características que demanda el mercado.
José Beltrán, de Patatas Beltrán, una empresa que controla mil hectáreas en la comarca, destaca la "profesionalidad" y el conocimiento del terreno de los agricultores cartageneros. "Son agricultores acostumbrados a pelear porque se les pone todo en contra", afirma, resaltando su capacidad de resiliencia e innovación. La variedad Soprano, plantada a principios de noviembre y recolectada tras un ciclo de cinco meses, es un claro ejemplo de esta apuesta por la calidad, con una piel y apariencia que conquistan al consumidor y la versatilidad culinaria que la hace ideal para freír o hervir.
Calidad 'Premium' y Apoyo Institucional para un Futuro Estable
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha reafirmado el compromiso del Consistorio con el sector agrícola durante un acto celebrado en una explotación de La Puebla. Arroyo subrayó el trabajo conjunto para mantener los altos estándares de calidad que posicionan a la patata de Cartagena como un producto de referencia a nivel nacional e internacional. "El Consistorio mantiene una línea de trabajo centrada en el apoyo a los productores, el impulso de la investigación y la promoción del consumo", aseguró la alcaldesa, quien también avanzó los esfuerzos para desarrollar una marca o sello de identidad que diferencie este producto por su calidad y origen.
El sector de la patata en España, y en particular el de Cartagena, se enfrenta a un nuevo ejercicio buscando la estabilidad tras una campaña 2025 marcada por la volatilidad de precios y bajos rendimientos. La precocidad de la patata temprana de Cartagena, que llega al mercado antes que otras producciones nacionales, es una de sus grandes bazas. A pesar de los retos, la fortaleza de la cadena de valor, desde el productor hasta la distribución, y la apuesta por la excelencia, permiten encarar la presente campaña con el objetivo de consolidar su posición y asegurar la rentabilidad de los agricultores.
La Puebla de Cartagena inicia la cosecha de la patata con una menor superficie sembrada. COAG señala que la semilla ha sido más cara que el año pasado y que el viento perjudicó a muchas plantaciones. La campaña de recogida de la patata temprana ha arrancado en el Campo de Cartagena marcada por una menor superficie sembrada y por las dificultades.
Así lo explicó a este diario Vicente Carrión, presidente de COAG Cartagena, quien señala que este año se han plantado unas 4.000 hectáreas, una cifra inferior a la del pasado ejercicio.






