¿Éxito o fracaso empresarial con Bevolutive?
Iñaki Urdangarin ha dado un giro radical a su vida y apuesta fuerte por el mundo empresarial. Tras un periodo de discreción, el exmarido de la Infanta Cristina ha intentado resurgir con un ambicioso proyecto de coaching personal y corporativo. Su nueva aventura se llama Bevolutive, una firma que promete impulsar el liderazgo y la inteligencia artificial aplicada al rendimiento. Pero, ¿está funcionando realmente o es solo una burbuja a punto de estallar? Las primeras señales apuntan a un panorama complejo, donde su pasado parece pesar más que sus ideas de futuro, marcando un posible éxito o fracaso en su nueva etapa.
Urdangarin apuesta por el coaching y el liderazgo con Bevolutive
Lejos de los tribunales, Iñaki Urdangarin ha encontrado un nuevo camino profesional. Bevolutive, su empresa, se presenta como una plataforma de inteligencia artificial y coaching. Tras su paso por prisión, Urdangarin ha buscado reinventarse, preparándose para un futuro alejado de la polémica. Su formación en coaching ha sido la piedra angular para este nuevo proyecto, que busca ofrecer soluciones innovadoras. La discreción ha sido su aliada en esta nueva etapa, intentando construir una imagen profesional sólida y alejada de su controvertido pasado.
Un despacho en Barcelona, símbolo de su nueva etapa
La apuesta de Urdangarin es seria: ha abierto un despacho de 150 metros cuadrados en pleno Eixample de Barcelona. La oficina, ubicada en un edificio clásico, se ha convertido en el cuartel general de Bevolutive. Este espacio físico simboliza la consolidación de su proyecto empresarial, buscando transmitir profesionalidad y seriedad. Urdangarin se desplaza hasta allí desde la vivienda de su hijo Pablo, en Pedralbes, mostrando una rutina que se aleja de los lujos del pasado. La oficina se encuentra en un entorno que refuerza la idea de discreción, compartiendo edificio con un centro psicológico y una asociación hospitalaria.
Las empresas dudan: ¿el apellido Urdangarin frena su proyecto?
Sin embargo, no todo son buenas noticias para Iñaki Urdangarin. A pesar de la aparente solidez de su proyecto, el mercado empresarial no ha recibido a Bevolutive con los brazos abiertos. Numerosas empresas muestran reticencias a vincular su marca al nombre de Urdangarin. El apellido todavía arrastra un lastre muy pesado y la sombra de la corrupción del caso Nóos sigue proyectándose sobre su figura. Las compañías temen que la asociación con el exduque de Palma pueda dañar su propia imagen corporativa. Esta reticencia generalizada está provocando un rechazo que podría estar frenando el crecimiento y el éxito de su consultora, apuntando a un posible fracaso.
¿Quién contrataría a Iñaki Urdangarin para asesorarles?
La pregunta es inevitable: ¿Quién estaría dispuesto a contratar a Iñaki Urdangarin para que asesore en su vida, su empresa o su carrera deportiva? A pesar de la profesionalidad que pueda ofrecer Bevolutive, la percepción pública de Urdangarin sigue siendo un obstáculo insalvable para muchas organizaciones. Fuentes cercanas a la negociación indican que, si bien no se pusieron condiciones explícitas, la ausencia de menciones a la Casa Real o a la Infanta Cristina en sus declaraciones públicas podría ser una estrategia para intentar desvincularse de su pasado, pero el mercado parece no olvidar. La familia apoya su nuevo rumbo, pero la realidad exterior es un desafío constante. El camino hacia la estabilidad y el foco empresarial, aunque iniciado, se presenta lleno de obstáculos para Iñaki Urdangarin, donde el balance entre éxito y fracaso es aún incierto.
De Tirso de Bulgaria a Ana María Morales: la discreta cumbre 'royal' en el cumpleaños de Miguel Urdangarin.
Lo celebró en la intimidad, en un exclusivo restaurante de la capital y con su círculo más cercano.
Miguel Urdangarin sopló el pasado mes de abril 24 velas, y en su fiesta no sólo estuvo arropado por su novia, Olympia Beracasa, su madre, la infanta Cristina y su tía la infanta Elena.
La cita se convirtió en una pequeña reunión de ‘royals’ europeos, desde su hermana Irene a su prima Ana María Morales -hija de Alexia de Grecia- y Tirso de Bulgaria -el hijo pequeño de Carla Royo-Villanova y el príncipe Kubrat.






