Xi Jinping advierte a Trump: «El apoyo a Taiwán puede desatar un conflicto»
La diplomacia china, habitualmente envuelta en un lenguaje neutro para evitar roces, ha roto su silencio. El presidente Xi Jinping ha lanzado un mensaje contundente a su homólogo estadounidense, Donald Trump, durante su visita a Pekín: un manejo inadecuado del apoyo militar a la isla de Taiwán podría desencadenar un conflicto de imprevisibles consecuencias entre las dos superpotencias. La advertencia, alejada del habitual tono diplomático, subraya la creciente tensión en el estrecho de Formosa.
Un pulso geopolítico en el corazón de Asia
El siglo XXI se perfila como el siglo asiático, con el Indo-Pacífico como epicentro de la geopolítica mundial. Esta vasta región concentra el 65% de la población y genera más del 60% del PIB global, canalizando un tercio del comercio internacional. En este tablero, China se consolida como un actor clave en su pugna por la hegemonía mundial frente a Estados Unidos. La visita de Trump a Pekín no era una simple cita bilateral, sino un examen de hasta dónde está dispuesto Washington a mantener el delicado equilibrio entre cooperación, rivalidad y defensa de sus alianzas en la región.
Trump, buscando apoyo y saliendo de apuros
Donald Trump aterrizó en la capital china con la intención de fortalecer su posición geopolítica, buscando un respaldo de Xi Jinping que le permitiera salir de situaciones comprometidas. Uno de los objetivos más inmediatos del mandatario estadounidense era obtener la ayuda de Pekín para solucionar la crisis en Irán, una necesidad que ya se había hecho patente semanas atrás cuando China presionó al régimen iraní. Sin embargo, el presidente estadounidense también pretendía abordar otros escollos importantes en la relación bilateral, como la liberación del empresario Jimmy Lai y, crucialmente, las ventas de armas estadounidenses a Taiwán.
Taiwán: la línea roja de Pekín
La cuestión de Taiwán se ha convertido en un punto de fricción mayúsculo. Xi Jinping fue claro al afirmar que la independencia de la isla y la paz en el estrecho son incompatibles. Advirtió que si Washington y Pekín no gestionan adecuadamente este asunto, podrían surgir “fricciones e incluso conflictos”, llevando las relaciones bilaterales a una situación “muy peligrosa”. La isla democrática, que se refugió el bando nacionalista tras la guerra civil, es vista por Pekín como una provincia rebelde a recuperar, por las buenas o por las malas. La postura de Estados Unidos respecto a las ventas de armamento a Taiwán, aunque Trump reconoció que Xi “preferiría que no lo hiciéramos”, se mantiene como un elemento central en la negociación.
Un equilibrio precario y una creciente desconfianza
La visita de Trump a Pekín contrastó con la de 2017. Si entonces el presidente estadounidense llegaba a una China en consolidación, ahora se enfrenta a un gigante tecnológicamente más avanzado y con una influencia global mucho mayor. El eco de las tensiones se extiende, y como señala el profesor Juan Luis López Aranguren, si Estados Unidos no defiende militarmente a Taiwán ante China, “nadie volverá a confiar en Washington”. Las reacciones desde China, como la de Marco Rubio, reflejan un sentimiento creciente: “Ya no creemos en el relato de que EEUU representa algo mejor”. El futuro de las relaciones entre ambas potencias pende de un hilo, con Taiwán como el principal punto de ignición.
La diplomacia china usa a menudo un lenguaje de madera, neutro, que intenta evitar cualquier uso conflictivo de las palabras, especialmente cuando reciben a dirigentes internacionales en su territorio. Sin embargo, el presidente chino Xi Jinping ha sido este jueves muy directo con su homólogo estadounidense, Donald Trump, durante su visita de Estado a China: si Estados Unidos maneja mal su apoyo militar a la isla autogobernada de Taiwán, puede desencadenarse un choque entre las dos potencias.
"La independencia de Taiwán y la paz en el estrecho de Taiwán son incompatibles", afirmó el líder chino en el Gran Salón del Pueblo de la capital china. Y añadió que si Washington y Pekín "no gestionan bien" este asunto "surgirán fricciones e incluso conflictos" entre ambos, llevando las relaciones bilaterales a "una situación muy peligrosa", ha manifestado el autócrata chino en declaraciones recogidas por la agencia Xinhua.






