Cataluña sufre un ‘crecimiento que empobrece’ alertan economistas
La pasada semana, un grupo de economistas catalanes, entre los que se encuentra Jordi Galí, figura española con proyección al Nobel, presentó un informe que ha sacudido los cimientos del debate económico en Cataluña. El documento, bautizado como 'Informe Fénix', advierte de que el modelo económico actual de la región es insostenible y augura un futuro de retroceso económico y ruptura de la cohesión social si no se toman medidas drásticas. La principal conclusión de este análisis es que Cataluña está experimentando un 'crecimiento que empobrece', una paradoja que afecta directamente al bolsillo de los ciudadanos y a su bienestar general.
Diagnóstico del 'crecimiento que empobrece'
El informe, coordinado por Xavier Roig y elaborado por economistas de renombre como Xavier Cuadras, Modest Guinjoan y Miquel Puig, con el asesoramiento de Galí, Guillem López-Casasnovas y Jaume Ventura, pone el dedo en la llaga sobre las bases del crecimiento catalán en las últimas dos décadas. Según los autores, este crecimiento se ha sustentado en una combinación perniciosa de bajos salarios, una inmigración poco cualificada profesionalmente y una escasa productividad. Este modelo, lejos de generar riqueza real, ha provocado que el Producto Interior Bruto (PIB) per cápita se haya estancado e incluso retrocedido respecto a la media europea, a pesar de que el PIB agregado ha seguido creciendo.
La consecuencia directa de esta dinámica es un empobrecimiento de la ciudadanía. Los economistas señalan que el 44% de los nuevos puestos de trabajo creados entre 2008 y 2023 pertenecen a sectores de baja productividad y salarios significativamente inferiores a la media. Estos sectores, a menudo subvencionados de forma implícita, incluyen actividades como el turismo masivo, la restauración y ciertas industrias, entre las que destacan la cárnica. Estos sectores, cuyos beneficiarios son mayoritariamente no residentes en Cataluña, representan una pérdida de riqueza directa para la comunidad autónoma.
Medidas urgentes para revertir la tendencia
El 'Informe Fénix' no se limita a la crítica, sino que propone medidas estructurales 'duras' para revertir esta tendencia. Los economistas advierten sobre el modelo actual y argumentan que se necesitan intervenciones contundentes, no meros ajustes cosméticos, para asegurar la sostenibilidad del modelo económico y garantizar el bienestar social. Entre las propuestas, se plantean modificaciones en la fiscalidad y una revisión de la política de inmigración, abogando por una 'inmigración selectiva' que priorice perfiles profesionales cualificados. Estas sugerencias han generado incomodidad en todos los espectros políticos y empresariales de Cataluña, que ven amenazados sus intereses.
La presentación del informe ha contado con la presencia de diversas personalidades, incluyendo economistas, empresarios y representantes políticos. El documento se alinea con diagnósticos similares sobre la economía española que han compartido otros economistas de prestigio como Jesús Fernández-Villaverde y Luis Garicano. La inquietud subyacente es clara: el actual modelo económico catalán, si no se reforma, aboca a la región a un futuro de declive y a la erosión de su tejido social. El debate sobre las 'medidas duras' necesarias para reconducir la situación acaba de empezar.
El informe del catalán que aspira al Nobel de Economía incomoda a todos los partidos de Cataluña. La pasada semana, un grupo de economistas catalanes, entre los que se encuentra el economista español que más aparece en las quinielas para el premio Nobel, Jordi Galí, ha presentado un informe cuya principal virtud ha sido la de incomodar a todos los partidos de Cataluña, a la mayor parte de instituciones y a las patronales y 'lobbies' empresariales.
En esencia, el estudio, bautizado como Informe Fénix, pide cambiar la fiscalidad y plantea que el actual crecimiento económico en Cataluña no es sostenible, por ser un modelo basado en bajos salarios, inmigración poco cualificada profesionalmente y escasa productividad, donde se debería bajar el peso del turismo y de actividades industriales como la industria cárnica. El estudio ha sido coordinado por Xavier Roig, elaborado por los economistas Xavier Cuadras Morató, Modest Guinjoan y Miquel Puig, y asesorado por Jordi Galí, Guillem López-Casasnovas y Jaume Ventura.
Habla de Cataluña, pero coincide en el diagnóstico con las ideas que ya han ido difundiendo sobre la economía española los economistas Jesús Fernández-Villaverde y Luis Garicano. Cataluña lleva 25 años creciendo en PIB agregado, pero retrocediendo en PIB per cápita por una combinación corrosiva de empresas que precisan altos niveles de inmigración poco cualificada (que ha crecido a un ritmo del 1% anual) y débil crecimiento de la productividad (que apenas ha aumentado un 0,7% anual).






