SpaceX se hunde antes de su salida a bolsa
Elon Musk y SpaceX sufren un duro revés. El esperado duodécimo vuelo de prueba de Starship, en su flamante versión V3, ha sido suspendido a última hora por un fallo técnico inesperado. Lo que debía ser una demostración de fuerza antes de la crucial oferta pública inicial (IPO) de la compañía se ha convertido en un dolor de cabeza que obliga a replantear el calendario. La fecha y hora del lanzamiento, que en España se esperaba para la madrugada de este viernes 22 de mayo, quedan ahora en el aire a expensas de la solución de un problema mecánico.
Fallo mecánico pone en jaque el futuro de SpaceX
La cuenta atrás se detuvo bruscamente. Un componente clave, el pasador hidráulico que asegura el brazo de la torre de lanzamiento, no se retrajo como estaba previsto. Este incidente, confirmado por el propio Elon Musk, ha forzado la cancelación del despegue. La esperanza de la compañía es poder reparar el mecanismo durante la noche para intentar un nuevo lanzamiento mañana, viernes, a las 05:30 hora de Texas (CDT). Si se confirma, en España serían ya las 12:30 del mediodía, un horario mucho más asumible para los aficionados al espacio en el país.
Este vuelo es vital. SpaceX se juega mucho con esta prueba, la primera de la versión V3 del megacohete. Con 124 metros de altura, esta nueva iteración es la más grande jamás construida y promete revolucionar las misiones espaciales. Su objetivo: colocar 100 toneladas métricas en órbita y ser la base para futuras expediciones a la Luna, como las de la NASA con el programa Artemis, y eventualmente a Marte. El debut de Starship V3, más alta y con mejoras estructurales significativas respecto a la V2, era el escaparate perfecto para demostrar el potencial de la empresa antes de su salida a bolsa, prevista para el próximo mes de junio.
La sombra de la IPO y un trágico accidente laboral
La presión sobre Musk es máxima. La IPO, que podría ser una de las mayores de la historia, está a la vuelta de la esquina y el éxito de Starship es un argumento de peso para convencer a los inversores. La compañía busca demostrar que su inversión de más de 15.000 millones de dólares en este proyecto es sostenible y puede impulsar el crecimiento de Starlink y su negocio espacial. Un fracaso o un retraso prolongado en las pruebas de Starship podría tener consecuencias financieras nefastas.
Además, la atención sobre las instalaciones de SpaceX en Starbase se ha visto empañada por un trágico suceso. La muerte de un trabajador el pasado viernes 15 de mayo ha desencadenado una investigación federal por parte de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos (OSHA). Se investigan posibles fallos de seguridad laboral o incumplimientos de protocolos, un hecho que añade una capa de preocupación al ya de por sí tenso ambiente.
Este duodécimo vuelo de prueba, que llega más de siete meses después del anterior, es más que una simple misión; es un examen crítico para el futuro de SpaceX. La capacidad de superar estos obstáculos técnicos y operativos, mientras se gestiona la presión financiera y las investigaciones, definirá la trayectoria de la compañía en la carrera espacial.






