«Jamás tuve relación con Jeffrey Epstein»
Melania Trump ha roto su silencio de manera contundente. En una inusual y directa comparecencia pública celebrada este jueves, 9 de abril de 2026, la ex primera dama de Estados Unidos ha negado rotundamente cualquier tipo de relación personal cercana con el tristemente célebre financiero Jeffrey Epstein y su cómplice, Ghislaine Maxwell. La declaración, realizada desde la Casa Blanca, busca poner fin a años de especulaciones.
La ex Primera Dama ha calificado las acusaciones que la vinculan con Epstein como "difamatorias" y ha exigido que cesen de inmediato. "Las mentiras que me vinculan con el infame Jeffrey Epstein deben terminar hoy", afirmó con firmeza, denunciando una supuesta campaña de "ataques mezquinos y políticamente motivados" dirigidos a dañar su reputación.
El estreno de 'Melania' aviva el foco mediático
Esta declaración pública se produce en un momento de particular atención mediática hacia Melania Trump. El estreno inminente de la película 'Melania', que llega a los cines este viernes 30 de enero, vuelve a situarla en el centro del debate público, no tanto por su papel político sino por la construcción y análisis de su imagen pública.
Desde hace años, la figura de Melania Trump ha sido objeto de análisis desde múltiples perspectivas, con la moda ocupando un lugar fundamental. Su estilo, a menudo descrito como sobrio y estructurado, ha servido como un contrapunto visual a la personalidad más expansiva de su esposo, el expresidente Donald Trump.
Desmontando mitos sobre Epstein
Uno de los puntos clave de la intervención de Melania Trump ha sido el desmentido explícito de que Jeffrey Epstein jugara algún papel en su relación con Donald Trump. "Epstein no me presentó a Donald Trump. Conocí a mi marido por casualidad en una fiesta en Nueva York en 1998", declaró la ex primera dama, aclarando así una de las teorías más persistentes sobre su vida.
La ex Primera Dama reconoció haber coincidido ocasionalmente con Epstein en eventos sociales, algo que enmarcó dentro del contexto de los círculos de poder y la alta sociedad de Nueva York y Palm Beach. "Donald y yo fuimos invitados a las mismas fiestas que Epstein de vez en cuando, algo común en esos entornos", explicó. Respecto a los intercambios de correos electrónicos que mantuvo con Ghislaine Maxwell, Melania Trump los describió como "correspondencia casual" que no iba más allá de una simple nota de cortesía.
El giro combativo de Melania Trump
La escena política estadounidense ha sido testigo de una Melania Trump muy distinta durante el segundo mandato de su marido. La ex primera dama ha dado un giro inesperado, alejándose de la discreción que definió su primera etapa en la Casa Blanca para adoptar un perfil mucho más visible y, en ocasiones, combativo. Su iniciativa "Be Best", centrada en la infancia y el uso responsable de las redes sociales, evitaba la confrontación directa, pero esa estrategia parece haber quedado atrás.
En su regreso a la primera línea, Melania Trump ha intervenido con una determinación y un tono sin matices, alineándose más con la comunicación directa que caracteriza al entorno político de su esposo. Este cambio de estrategia se ha evidenciado en su reciente enfrentamiento con el presentador Jimmy Kimmel, demostrando una nueva faceta belicista en su discurso público.
La contundente negación de Melania Trump sobre su vinculación con Jeffrey Epstein marca un punto de inflexión. Con estas declaraciones, la ex primera dama busca reafirmar su control sobre su propia narrativa y dejar atrás las especulaciones que han rodeado su nombre durante años.






