Junts denuncia ‘portazo’ y la izquierda se fractura: PSOE y Sumar vetan elecciones
La actualidad de Sumar se debate este martes en dos frentes, uno institucional y otro orgánico, ambos cargados de tensión. Por un lado, la mayoría formada por el PSOE y Movimiento Sumar en la Mesa del Congreso ha dado un 'portazo' a la pretensión de Junts de forzar una votación sobre la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones anticipadas. Por otro, el propio partido de Yolanda Díaz se desangra en una profunda crisis interna que amenaza con escindir la formación ante la inminente pugna por su control.
El órgano de gobierno del Congreso, dominado por socialistas y los de Díaz, ha inadmitido una enmienda presentada por Junts a una moción del PP. El objetivo de la enmienda era claro: instar a Pedro Sánchez a disolver las Cortes y convocar elecciones. La jugada, aunque simbólica al no ser vinculante, buscaba evidenciar la supuesta "extrema debilidad política y parlamentaria del Gobierno" y la pérdida de confianza del Congreso en el Ejecutivo. Sin embargo, la Mesa, amparándose en que la convocatoria electoral es una competencia "exclusivamente reservada al Presidente del Gobierno" según el artículo 112 de la Constitución, ha vetado la posibilidad de debatirla.
PSOE y Sumar blindan a Sánchez y cierran la puerta a la votación de elecciones
La decisión de la Mesa, que también ha tumbado una enmienda similar del PP a su propia moción, supone un respaldo tácito de Sumar al Gobierno en un momento de alta tensión política. Fuentes parlamentarias señalan que las propuestas de Junts y PP "invaden competencias constitucionalmente reservadas a la Presidencia del Gobierno". A pesar de que ninguna de las enmiendas tenía efectos jurídicos para obligar a Sánchez, su inadmisión evita una votación que podría haber servido de altavoz para las críticas a la gestión del Ejecutivo.
Mientras la política institucional se salda con este pulso, la maquinaria interna de Sumar parece estar a punto de implosionar. La renuncia de Laura Moreno como secretaria de Organización ha sido la gota que ha colmado el vaso del deterioro interno que sacude al partido desde hace meses. Su salida, lejos de ser un hecho aislado, se suma a una cascada de dimisiones que han vaciado la estructura de la formación liderada por Yolanda Díaz, que ya se encuentra prácticamente al margen de la gestión diaria.
La sucesión de Yolanda Díaz desata una guerra interna en Sumar
Este clima de inestabilidad se produce a las puertas de una asamblea extraordinaria convocada para definir el futuro del partido. Quedan apenas quince días para que se clarifiquen qué integrantes de Movimiento Sumar darán el paso y se presenten para asumir el control orgánico, en vistas al proceso de primarias que culminará en la asamblea del 11 de julio. Las candidaturas oficiales deberán conocerse el 30 de junio, y las definitivas el 5 de julio.
La situación recuerda a la "vía Errejón", con una fractura evidente en dos corrientes principales y hasta tres opciones sobre la mesa para el liderazgo. La semana ha estado marcada por la denuncia interna de seis altos dirigentes contra la coordinadora Lara Hernández por presunto acoso laboral, una investigación que se suma a la creciente división. Hernández, a pesar de la controversia, aspiraría a la reelección, lo que podría desencadenar una auténtica batalla por el alma del partido.
La salida de Moreno, junto a la de David Comás (exsecretario de Comunicación), ha puesto nombre y apellidos al caos organizativo y a la fractura interna. La ya ex secretaria de Organización presentó su renuncia el 25 de mayo, pero su carta de despedida reveló la existencia de una investigación interna, confirmando así las tensiones que venían cociéndose a fuego lento.
PSOE y Sumar usan su control de la Mesa para impedir que la mayoría del Congreso pida a Sánchez convocar elecciones. La mayoría que forman el PSOE y Sumar en la Mesa del Congreso ha inadmitido una enmienda registrada por Junts a una moción del PP en la que se instaba a Pedro Sánchez a disolver las Cortes y convocar elecciones anticipadas, informan fuentes parlamentarias. Por tanto, este jueves no se dará una votación con este objetivo en la Cámara. La propuesta de Junts no tenía ninguna capacidad real para obligar al presidente del Gobierno a convocar elecciones, pero sí tenía un alto valor simbólico para visibilizar que ha perdido la confianza del Congreso.






