Almería: Cortes de tráfico masivos y ‘batalla campal’ antes del partido clave
Almería se prepara para una semana de vértigo. Los residentes y visitantes de la capital almeriense deberán armarse de paciencia ante tres grandes cortes de tráfico que paralizarán puntos neurálgicos de la ciudad a partir de este lunes. La causa, la crucial fase de las obras del soterramiento de las vías del tren, que obligará a desvíos y asfaltados encadenados en la Avenida del Mediterráneo, la Goleta y la Vega hasta final de mes. Pero la tensión no solo se vive en las calles; la previa del trascendental partido de ascenso entre la UD Almería y el Málaga CF se vio empañada por un violento altercado que acabó con el autobús del equipo visitante apedreado y el encuentro retrasado.
Los trabajos de integración ferroviaria entran en una etapa decisiva. La empresa encargada ha diseñado un calendario de restricciones que, aunque escalonado, promete poner a prueba la movilidad de la capital. La Avenida de la Vega será la primera en sufrir las consecuencias, con cortes totales el lunes 22 y martes 23 de junio para acometer labores de aglomerado. Si los plazos se cumplen, la vía se reabrirá el miércoles 24, sirviendo como ruta alternativa para absorber el tráfico desplazado por los siguientes cierres programados.
Caos circulatorio y tensión deportiva en Almería
Pero la ciudad no solo se enfrenta a obras. La pasión desbordada por el ascenso a Primera División derivó en incidentes graves en los aledaños del UD Almería Stadium. El autobús del Málaga CF, que se dirigía al encuentro, fue retenido en la autovía y atacado con piedras, provocando la rotura de varias lunas y un enorme susto para jugadores y cuerpo técnico. Este lamentable suceso, que derivó en cargas policiales, obligó a retrasar el inicio del partido de las 21:00 a las 21:30 horas.
El entrenador del Almería, Rubi, visiblemente afectado, no pudo ocultar su tristeza tras el fracaso del equipo en su intento de ascenso. "No hay palabras para transmitir la tristeza que tenemos, se nos ha escapado", declaró, calificando el momento como "el peor de mi carrera deportiva". El técnico reconoció la deuda con la afición y la necesidad de "poner la primera piedra para volver a intentarlo", a pesar del "duelo" que ahora toca pasar.
Mientras tanto, la afición rojiblanca intentaba mantener el ambiente festivo, tiñendo las calles de color a pesar del calor, ajena en un principio a los disturbios que empañarían la jornada. La concomitancia de estas obras vitales para la ciudad y la tensión deportiva ha configurado una semana de contrastes para Almería, donde la rutina diaria se ve alterada por la transformación urbana y la montaña rusa de emociones del fútbol.
Rubi, desolado tras el 'no ascenso'
Rubi no tiene palabras después del fracaso del Almería. Hundido tras decir adiós al ascenso, lamentó: "No hay palabras para transmitir la tristeza que tenemos, se nos ha escapado". Reconoció que les "han pillado en una pérdida por dentro, una de las cosas que nos ha penalizado todo el año".
"Hemos concedido ahí y se nos ha puesto muy difícil. Darle muchísimas gracias a la afición, estamos en deuda con ellos. Mucha tristeza", fue el primer mensaje de Rubi después del desastre total de no lograr el ascenso a Primera División. Con total abatimiento, sentenció: "Se nos ha acabado. El peor momento de mi carrera deportiva, dar las gracias a la afición", dijo el entrenador catalán de la UDA.
"Ahora es tan reciente que tienes que pasar el duelo, he hablado con el vestuario. Lo hemos intentado hasta el final, estamos en deuda con el club", concluyó.






