Fallece Ramiro Valdés, el último ‘barbudo’ de la Revolución Cubana, a los 94 años
El viceprimer ministro cubano Ramiro Valdés Menéndez, uno de los históricos comandantes de la Revolución Cubana, ha fallecido este domingo en La Habana a los 94 años. Su muerte cierra una era para la isla, marcando la desaparición del último de los guerrilleros que desembarcaron con Fidel Castro en el Granma y lucharon en la Sierra Maestra. Su figura consolidada fue un pilar indiscutible del régimen castrista durante décadas.
Valdés, nacido en 1932, fue una de las figuras más longevas y representativas del proceso revolucionario que derrocó a Fulgencio Batista en 1959. Su trayectoria lo sitúa en el corazón de la historia contemporánea de Cuba. Participó activamente en los eventos fundacionales del movimiento, incluyendo el asalto al Cuartel Moncada y la expedición del yate Granma, junto a Fidel Castro, Raúl Castro y Ernesto 'Che' Guevara.
Un pilar del castrismo: Lealtad inquebrantable
La figura de Ramiro Valdés trasciende por su lealtad inquebrantable y su papel crucial en la consolidación del poder castrista. Integró la vieja guardia de la revolución y fue una pieza clave en los gobiernos de Fidel y Raúl Castro. Desempeñó roles de alta responsabilidad en el aparato estatal y militar. Su influencia se extendió a lo largo de más de seis décadas, siendo testigo y protagonista de los principales acontecimientos políticos y sociales de la isla.
En la actualidad, Valdés ocupaba el cargo de viceprimer ministro. Desde este puesto supervisaba sectores estratégicos como la energía, la minería, la electrónica y la construcción, demostrando así su vigencia y capacidad de gestión hasta sus últimos días. Además de sus funciones gubernamentales, ostentó los títulos honoríficos de 'Héroe de la República' y 'Comandante de la Revolución', máximos reconocimientos otorgados por el Estado cubano.
Reacciones: "Duele como perder a un padre"
La noticia de su fallecimiento ha generado profundas reacciones en Cuba. El presidente Miguel Díaz-Canel lamentó la pérdida del comandante, calificándola como un dolor comparable al de perder a un padre. En un emotivo mensaje, Díaz-Canel destacó la ejemplar consagración de Valdés al servicio de la Patria y su fidelidad absoluta al liderazgo de Fidel y Raúl Castro, así como a sus compañeros de lucha.
El Partido Comunista de Cuba y el gobierno de la isla emitieron una nota oficial conjunta comunicando el deceso, sin ofrecer detalles sobre las causas o el lugar exacto del fallecimiento, ni sobre los pormenores de las exequias. Sin embargo, resaltaron que Ramiro Valdés Menéndez es merecedor del respeto y la admiración del pueblo cubano por su entrega y probada lealtad a la causa revolucionaria.
La muerte de Ramiro Valdés no solo marca el fin de una figura histórica. Representa también el cierre de una etapa para la Revolución Cubana. Significa la desaparición física del último de los 'barbudos' que forjaron el camino hacia el poder, dejando un legado imborrable en la memoria colectiva de la isla y un vacío difícil de llenar en la estructura de poder.






