Málaga, el oasis inmobiliario que desafía la caída nacional: récords de precio y caída de ventas
Málaga se ha convertido en un oasis inmobiliario donde la vivienda bate récords de precio, contrastando con el frenazo en las compraventas del resto de España. La capital de la Costa del Sol ha marcado un nuevo hito histórico en mayo, alcanzando los 3.755 euros por metro cuadrado, un 9,6% más que hace un año. Esta escalada sitúa a Málaga un 34% por encima de la media nacional (2.795 €/m²), lo que contrasta radicalmente con la caída del 5% en las transacciones de viviendas en España en enero, la mayor desde junio de 2024.
Los propietarios de la zona, especialmente aquellos con inmuebles en distritos como Ciudad Jardín (que ha visto un incremento del 21,6% interanual) o Campanillas (con un espectacular +31,1%), pueden ver cómo el valor de sus casas se dispara. La tendencia alcista es generalizada, con precios que superan los 4.820 €/m² en la zona Este y los 3.800 €/m² en la Carretera de Cádiz.
Málaga desafía la tendencia nacional
Mientras el mercado inmobiliario español muestra signos de debilidad, con una caída del 5% en la compraventa de viviendas en enero respecto al año anterior, Málaga sigue su propia inercia alcista. La vivienda en Málaga bate récords y el INE registró un total de 57.489 operaciones en enero, un descenso que no se veía desde mediados de 2024. Esta situación se produce tras un 2025 en el que la compraventa había crecido un 11,5%, marcando máximos desde 2007.
Sin embargo, la presión de la demanda sobre una oferta insuficiente mantiene la tensión en los precios. La dificultad para encontrar suelo finalista, el encarecimiento de los costes de construcción y la escasez de mano de obra son factores clave que limitan la capacidad de respuesta del sector promotor. Si la oferta no aumenta, la presión al alza sobre los precios persistirá, especialmente en mercados con alta demanda como el malagueño.
¿Por qué la vivienda en Málaga bate récords?
La respuesta a esta divergencia se encuentra en la elevada presión de la demanda, tanto nacional como internacional, que busca invertir o residir en la Costa del Sol. Esta demanda se topa, sin embargo, con una oferta de vivienda limitada, especialmente de obra nueva. A esto se suman los costes de construcción al alza y la dificultad para acceder a suelo finalista, elementos que impiden que la oferta responda al ritmo de la demanda.
Mientras tanto, la compraventa de viviendas en España se resiente. El INE ya alertaba a principios de año de una caída del 5% en las transacciones, y los datos de hipotecas también reflejaban un enfriamiento, a pesar de un crecimiento del 6,3% en enero. La vivienda usada, que representa más del 76% de las operaciones, sufrió una caída del 5,4%.
El futuro del mercado: ¿frenazo o consolidación?
Los expertos advierten que el reciente cambio de rumbo de la política monetaria, con la subida de tipos de interés por parte del BCE, podría ser un punto de inflexión. Este encarecimiento de la financiación reducirá la capacidad de compra de una parte de la demanda, especialmente de aquellos más dependientes del crédito. Además, la incertidumbre geopolítica internacional mantiene el riesgo de nuevos repuntes inflacionistas.
A pesar de estos factores, la situación en Málaga parece resistir. La consolidada imagen de la provincia como destino turístico y de inversión, junto a la escasez estructural de vivienda, podría mantener los precios en cotas elevadas. Los propietarios de la zona tienen motivos para sonreír, mientras que los compradores potenciales deberán afinar su estrategia en un mercado cada vez más exigente.




