¡Guerra Total! ERC y Junts se Desangran a Tres Semanas de la Diada
¡La que se nos viene encima! Apenas tres semanas para la Diada y el independentismo catalán parece más preocupado por matarse entre sí que por otra cosa. ERC y Junts, los supuestos pilares del 'procés', han desatado una guerra abierta que deja al movimiento hecho añicos. ¡La unidad, esa quimera, se desmorona a la vista de todos!
Rufián enciende la mecha
Todo saltó por los aires en el Congreso. La intervención del portavoz de ERC, Gabriel Rufián, durante el debate sobre el decreto que prorrogaba los contratos de alquiler de viviendas, fue la chispa que prendió la pradera. Sus palabras, cargadas de veneno, apuntaron directamente a Junts, a quienes acusó de ser "responsables de que la gente viva hoy más angustiada". Una sentencia que desde Junts se ve como una utilización del atril como un "pelotón de ejecución" con la que se ensucia la política, el catalanismo y la propia historia de Esquerra. ¡Un ataque en toda regla que no tardó en tener respuesta!
Junts responde con furia
La tensión no aflojó en la última sesión del pleno, donde Junts se quejó ante la presidenta de la Cámara, Francina Armengol, de "señalamiento" por parte de Rufián. El de ERC, lejos de amilanarse, siguió avivando el fuego. Rufián, al que Junts sitúa en el "show" permanente sin hacer ninguna propuesta, les dijo además que la "bandera que comparten" con el PP y Vox es un billete de "50 pavos" que se sacó del bolsillo y colocó en la tribuna de oradores. Y agregó que quienes están "muy tensionados" son los "tres millones de personas puteadas por lo que votó" la formación de Carles Puigdemont. ¡Un espectáculo lamentable que deja patentes las visiones antagónicas de unos y otros!
La desconfianza, un muro infranqueable
Y es que la historia entre ERC y Junts es un rosario de reproches y rupturas. Desde la investidura de Pedro Sánchez en 2019, ERC ha defendido una estrategia basada en negociar con el Estado, convenciéndose de que la resolución del conflicto político pasaba por situarse en la mesa de negociación. Con la paradoja de que tras una legislatura llena de reproches contra ERC por haber pactado con el PSOE, fue Junts quien llegó en 2023 a un acuerdo con los socialistas para investir presidente del Gobierno a Pedro Sánchez. Junts salió del Govern de la Generalitat en 2022, lo que supuso una ruptura de relaciones con ERC que todavía dura hoy en día. Los intentos de una acción unitaria del independentismo chocan con una realidad persistente: la desconfianza acumulada entre las dos formaciones y un historial de relaciones rotas que hace muy difícil imaginar una unidad sostenida más allá de momentos puntuales. Cada partido parece más interesado en negociar por su cuenta, arriesgándose a perder influencia, que en remar juntos.
La Diada, ¿un espejismo?
La Diada Nacional de Cataluña, el próximo 11 de septiembre, se presenta como un desafío. El independentismo tiene la oportunidad de convertir su fuerza parlamentaria en resultados, pero sin un frente mínimamente compartido, cada partido corre el riesgo de negociar en solitario y perder capacidad de influencia. Las cifras de movilización de la Diada han caído en picado desde el 'procés'. Durante el 'procés' llegaron a conseguir movilizar a 1,8 millones de personas, pero en los últimos años las cifras han sido deprimentes para sus organizadores: en 2025 apenas reunieron a 28.000 personas en Barcelona. A pesar de ello, las principales entidades independentistas han vuelto a convocar una concentración en torno a las 17,14h, como es habitual. El apoyo a la independencia en un hipotético referéndum se sitúa en un 45%, una cifra que ha aumentado respecto a años anteriores, pero sigue siendo minoritario frente al 51% de los que votarían 'no'.
¡La batalla está servida! ERC y Junts se destrozan mutuamente a pocas semanas de la Diada, demostrando que las peleas internas son el principal enemigo del independentismo. ¡El espectáculo está garantizado!
