Moreno Bonilla, entre el acuerdo con Ceuta y el veto de Vox a los menores
La política andaluza se ha convertido en un auténtico polvorín. Juanma Moreno Bonilla, presidente de la Junta, está en el ojo del huracán por una contradicción flagrante en la gestión migratoria y la protección de menores. Moreno Bonilla tiene un acuerdo bilateral firmado con Ceuta para la acogida de niños migrantes, pero su pacto de gobierno con Vox exige lo contrario. Esta doble vara de medir deja a Andalucía en una posición insostenible y a los menores en el limbo.
El escándalo es considerable. Andalucía y Ceuta suscribieron en 2024 un acuerdo para “agilizar” el traslado y la acogida de menores migrantes. Este pacto, con una vigencia de cuatro años, pretendía ofrecer una respuesta humanitaria a una situación crítica. Sin embargo, este compromiso choca frontalmente con el acuerdo de gobierno que el PP de Moreno Bonilla mantiene con Vox en la comunidad. Dicho pacto político recoge explícitamente el rechazo a acoger a menores extranjeros no acompañados, una postura que ha generado un auténtico cisma.
El acuerdo con Ceuta en colisión con Vox
El pacto con Ceuta, ratificado incluso por el Parlamento andaluz, buscaba aliviar la presión migratoria sobre la ciudad autónoma. La consejera Loles López se dirigió a Vox durante la votación de este convenio con una declaración contundente: “Si la solución que me plantean, cuando estamos hablando de niños y niñas, es que cuando lleguen a Ceuta y nos los deriven, esta consejera se ponga en la costa, les diga ‘media vuelta’ y se vayan para atrás, se han equivocado conmigo”. Una afirmación que ahora resuena con una ironía brutal ante la negativa de Vox a cumplir lo acordado.
Mientras tanto, Ceuta soporta la presión de más de 2.500 menores no acompañados. El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, ha sido claro: “Ceuta no es plataforma para facilitar el paso a la península de quienes entren de forma irregular”. La situación en la ciudad autónoma es límite, y la inacción de Andalucía, atrapada en sus propias contradicciones, agrava el problema humanitario.
La postura de Moreno: entre la ley y el “efecto llamada”
A pesar de este acuerdo bilateral, el propio Moreno Bonilla ha intentado justificar la postura de su gobierno. Este jueves, desde el Palacio Autonómico de Ceuta y junto a Vivas, Moreno Bonilla afirmó que “es verdad que hay un acuerdo, suscrito con Vox, sobre la acogida de menores, pero siempre con respecto a la ley”. Una frase que busca equilibrar dos realidades opuestas, pero que no logra disimular la tensión interna.
El presidente andaluz ha llegado a adoptar el discurso de Génova, instando a devolver a “todos y cada uno de los migrantes” para evitar un “efecto llamada”. Según ha denunciado el diario Público, esta postura va en contra del derecho internacional, de la Ley de Protección del Menor y de la Ley de Extranjería. Además, contradice el acuerdo bilateral que su propia administración firmó.
El precedente de Extremadura: la incoherencia del PP-Vox
La situación en Andalucía se vuelve aún más paradójica al observar lo ocurrido en Extremadura. Allí, el gobierno autonómico, también fruto de un pacto entre PP y Vox, ha acogido ya a cuatro menores migrantes procedentes de Ceuta. Esto ha sucedido a pesar de que su propio acuerdo de gobierno recogía el rechazo a la acogida de menores extranjeros no acompañados. La presidenta extremeña, María Guardiola, aseguró que su comunidad respetaría la legalidad, aunque defendió la devolución a los países de origen.
Este precedente evidencia la incoherencia de la postura de Vox y la fragilidad de los pactos de gobierno cuando se enfrentan a la realidad y a la ley. En Andalucía, el choque entre el PP y Vox es un hecho. Moreno Bonilla asegura que la Junta cumplirá con la ley para acoger a los niños migrantes, mientras el vicepresidente de la Junta, Manuel Gavira (Vox), rechaza categóricamente cualquier reparto. La Junta de Andalucía se encuentra, por tanto, en una encrucijada política y humanitaria que exige una solución urgente y coherente.
