El Gobierno decide la agenda del Rey y visitará Ceuta
¡Golpe de autoridad! Óscar Puente ha puesto en su sitio a la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, con una afirmación demoledora: es el Ejecutivo quien decide la agenda del Rey Felipe VI, sobre todo en temas de “sensibilidad política”. El ministro de Transportes no solo ha corregido a su compañera de gabinete, sino que ha insistido en que la visita del monarca a Ceuta se producirá cuando el Gobierno lo autorice y en el momento “más oportuno”. ¡La guerra interna en el Consejo de Ministros está servida!
El Gobierno marca el paso
“Es el Gobierno el que decide la agenda del rey, sobre todo en materias de sensibilidad política y eso es lo normal”. Con esta contundencia, Óscar Puente ha zanjado cualquier debate sobre quién tiene la sartén por el mango en la planificación de los actos del monarca. El ministro ha sido claro: la visita a Ceuta se hará, pero será el Gobierno el que marque los tiempos.
“En todo caso, el Gobierno se ha cansado de decir que habrá una visita y que se elegirá el momento más oportuno para que eso se produzca”, añadió Puente, dejando claro que la estrategia del Ejecutivo es esperar el contexto más favorable para el desplazamiento del Rey a la ciudad autónoma.
Desconcierto en el Ejecutivo
Las palabras de Puente chocan frontalmente con las de Elma Saiz. Horas antes, la portavoz del Gobierno evitaba confirmar una petición oficial para la visita del Rey a Ceuta, limitándose a señalar que “la Casa Real es dueña de su propia agenda”. Una declaración que ahora queda desmentida por la rotunda afirmación de Puente.
Este cruce de mensajes evidencia una aparente descoordinación en la estrategia del Gobierno. Mientras Saiz dejaba la puerta abierta a la autonomía de la Casa Real, Puente la cierra de golpe, reafirmando la potestad del Ejecutivo en decisiones de calado político.
La oposición también cuestiona
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, también ha recordado que, si bien el Rey es el jefe del Estado, es el Gobierno quien decide sobre su agenda, especialmente en asuntos de sensibilidad política. Feijóo insistió en que la Constitución atribuye al monarca un papel institucional, pero subrayó la potestad del Ejecutivo para marcar los tiempos y las circunstancias de sus desplazamientos.
La pugna dialéctica dentro del Gobierno de Pedro Sánchez genera, una vez más, dudas sobre la cohesión interna. La insistencia de Puente en la visita a Ceuta, y su corrección a Saiz, dejan claro que la última palabra sobre la agenda del Rey, al menos para el ministro, la tiene Moncloa.
