Pedro Piqueras avisa a Feijóo y reabre la herida del PP
El Partido Popular se tambalea de nuevo. La cúpula de Génova contiene la respiración ante la última advertencia lanzada por Pedro Piqueras a Alberto Núñez Feijóo, que ha resonado como un eco funesto, resucitando el fantasma de Pablo Casado. La conexión es directa: el silencio y los titubeos de Feijóo ante el escándalo del ‘ático’ de Isabel Díaz Ayuso en Madrid evocan peligrosamente el pulso que fulminó la carrera política de su predecesor. Las consecuencias para el actual líder del PP podrían ser devastadoras.
Pedro Piqueras recuerda el pulso a Ayuso
El periodista Pedro Piqueras no se ha andado con rodeos. Analizando la actitud de Feijóo frente a la polémica que envuelve a la presidenta madrileña, Piqueras ha señalado un paralelismo inquietante que ha puesto a temblar los cimientos del PP. “A lo largo de la mañana me he estado acordando de Pablo Casado, que echó un pulso a Ayuso y lo perdió”, sentenció el presentador, vinculando ambos episodios. Para Piqueras, la postura de Feijóo es “una toma de conciencia de que algo grave está ocurriendo dentro del Partido Popular como consecuencia de ese ático en Chamberí”. Una declaración que, en el contexto actual, suena a sentencia.
El 'Ático' que dinamita Génova
La raíz de esta crisis es el controvertido inmueble de 6,3 millones de euros en Chamberí, adquirido por la Comunidad de Madrid el pasado 14 de abril. Tras el estallido del escándalo, ha vuelto a ponerse a la venta. Un movimiento turbio que ha puesto en el ojo del huracán al Gobierno de Ayuso y, por extensión, a la dirección nacional del PP.
El giro de Feijóo ante la presión
Inicialmente, Feijóo defendió a la presidenta madrileña. En una entrevista con Europa Press, aseguró que conocía desde abril la búsqueda de un espacio “temporal” para el equipo de Presidencia. “Hemos hablado con el Gabinete de la presidenta y concuerda con la información que se nos dio. Efectivamente, estábamos buscando locales y se ha encontrado ese”, afirmó entonces, intentando cerrar filas.
Sin embargo, la presión ha hecho mella. En un giro de guion que ha sorprendido a propios y extraños, y que las redes sociales han bautizado como “¿Casado 2.0?”, Feijóo ha solicitado ahora más explicaciones. El presidente del PP ha pedido que se aclare por qué se “compró un local que no se puede destinar a oficina con el interés de que se ubicase allí una oficina”. Un cambio de postura radical ha encendido todas las alarmas y ha reavivado las comparaciones con la crisis interna de 2022.
El fantasma de Casado acecha de nuevo
El recuerdo de Pablo Casado es doloroso para el Partido Popular. Su defenestración, tras cuestionar públicamente a Ayuso por la comisión de casi 300.000 euros percibida por su hermano, dejó una herida que nunca ha cicatrizado del todo. Aquel pulso, que Casado perdió estrepitosamente, marcó un antes y un después en la historia reciente del partido. Ahora, con Feijóo en una situación similar, la pregunta es inevitable: ¿volverá a ser Ayuso la que decida el destino de un líder nacional del PP? La historia, a veces, se repite con una crueldad pasmosa.

