La hora de vuelo del caza español cuesta 65.000 dólares
El Eurofighter Typhoon, el principal caza polivalente europeo y un pilar fundamental de la defensa aérea española, esconde una realidad económica que pocos se atreven a revelar: su hora de vuelo puede alcanzar los 65.000 dólares. Esta cifra, que engloba todos los costes operativos, desde el personal hasta el mantenimiento más profundo, pasando por el software y los gastos indirectos, lo sitúa en una liga de gasto comparable al F-22 Raptor estadounidense y significativamente por encima del F-35A, el avión de quinta generación que España ha decidido no incorporar a su flota.
El sobrecoste del Typhoon: ¿por qué es tan caro?
Los datos, procedentes de informes del Congreso y la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de Estados Unidos, revelan un sobrecoste considerable. Mientras el F-35A opera en una horquilla de entre 34.000 y 42.000 dólares por hora, muy lejos aún del objetivo fijado por el Pentágono, el Eurofighter Typhoon se dispara hasta los 60.000-65.000 dólares. La diferencia puede parecer abismal, pero en una flota de 100 aviones volando 200 horas anuales cada uno, el desfase se traduce en unos 400 millones de dólares adicionales al año. A treinta años de vida operativa, la aritmética se convierte en un argumento estratégico de primer orden para la toma de decisiones en defensa.
Un avión de combate con sello español
El Eurofighter Typhoon, denominado C.16 en su versión monoplaza en España, es el resultado de un consorcio europeo formado por Alemania, Italia y Reino Unido, con una participación española desde 1985. España ha adquirido 73 aeronaves, de las cuales 70 se encuentran actualmente operativas. Los primeros ejemplares llegaron a Morón en 2004, sustituyendo a los veteranos F/A-18 del Ala 11, y posteriormente se incorporaron al Ala 14 de Albacete. Este caza europeo, con un peso máximo al despegue de 22.800 kg, una longitud de casi 16 metros y una envergadura de 11,09 m, representa la vanguardia de la capacidad de combate del Ejército del Aire y del Espacio español.
Misiones y despliegues del caza europeo
La relevancia del Eurofighter Typhoon español trasciende las fronteras nacionales. Recientemente, dos cazas del destacamento 'Vilkas' desplegado en Lituania, bajo la bandera de la Operación Centinela de la OTAN, fueron activados para interceptar aeronaves rusas que invadieron el espacio aéreo del país báltico. Según el Ejército del Aire y del Espacio, los pilotos españoles se han enfrentado a unos 20 incidentes en los últimos dos meses, demostrando la constante vigilancia y la tensa situación en el flanco oriental de la Alianza Atlántica. Estos despliegues subrayan la importancia de contar con cazas modernos y capaces, a pesar de su elevado coste operativo.
España, pilar del programa Eurofighter
España no es solo un usuario del Eurofighter Typhoon, sino una pieza clave en su desarrollo y mantenimiento. La participación del país en el programa desde 1985 y la operación de 70 de estas aeronaves confirman su compromiso con la defensa aérea europea. Si bien el coste por hora de vuelo del F-35A ha ido disminuyendo, el Eurofighter sigue representando una inversión considerable. La elección entre uno u otro modelo no solo se basa en la capacidad técnica, sino también en la sostenibilidad económica a largo plazo, un factor cada vez más determinante en la adquisición de material de defensa.
La hora de vuelo del Eurofighter cuesta hasta 23.000 dólares más que la del F-35A que España descartó. Una hora de vuelo del Eurofighter Typhoon cuesta entre 60.000 y 65.000 dólares cuando se contabilizan todos los costes operativos, como personal, mantenimiento en profundidad, software y gastos indirectos. Es una cifra que lo sitúa en la misma categoría de gasto que el F-22 Raptor, el caza más avanzado de Estados Unidos, y que supera sistemáticamente la del F-35A, el avión de quinta generación al que España se resiste a incorporar a su arsenal. Los datos proceden de informes del Congreso y la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de Estados Unidos (GAO), publicados entre 2024 y 2026. El F-35A opera en una horquilla de entre 34.000 y 42.000 dólares por hora, todavía lejos del objetivo de 25.000 dólares que fijó el Pentágono y que sigue sin alcanzarse.






