¡Hartas! Trabajadoras de alimentación de A Coruña van a la huelga
El sector de la alimentación en A Coruña está al límite. Las trabajadoras, asfixiadas por sueldos de miseria que no llegan a fin de mes y condiciones precarias, han dicho basta. Convocan dos jornadas de huelga los días 22 de mayo y 23 de junio. La imagen es clara: la mujer con uniforme corriendo de sección en sección, atendiendo clientes, cobrando en caja… la columna vertebral de cualquier supermercado gallego. Pues bien, esa misma trabajadora, que se desvive por mantener a flote el negocio, cobra apenas unos 1.100 euros mensuales. Una cifra que ha colmado la paciencia de los sindicatos y, sobre todo, de las empleadas.
El hartazgo de las 'superheroínas' de los supermercados
La Confederación Intersindical Galega (CIG), junto a UGT, Comisiones Obreras (CCOO) y Unión Sindical Obrera (USO), han dado un paso al frente. Tras meses de negociaciones rotas, la mesa negociadora del convenio de alimentación, activa desde el pasado 14 de enero, no ha logrado ni un ápice de avance. Los sindicatos acusan a la patronal, representada por gigantes como Gadis, Froiz y Cuevas —empresas que facturan millones de euros al año—, de negarse en redondo a ofrecer unas condiciones que reflejen la cruda realidad económica actual y el esfuerzo diario de sus plantillas.
La patronal, entre beneficios millonarios y ofertas ridículas
La última propuesta de la patronal ha sido la gota que colma el vaso: una subida salarial del 3% para 2026, con un techo del 6% ligado al IPC. Para los años venideros, la oferta se desmorona: un 2,5% en 2027, un 2% en 2028 y otro 2% en 2029, sin ninguna garantía de revisión conforme al coste de la vida. Los sindicatos rechazan de plano este planteamiento, que ven como un intento burdo de atar de manos a los trabajadores y perpetuar salarios de hambre. Argumentan que las empresas pueden permitirse mucho más, dados sus descomunales beneficios, y exigen un convenio que, al menos, dignifique la labor de quienes sostienen el sector a diario.
Negociaciones estancadas: la paciencia tiene un límite
La convocatoria de huelga es la prueba definitiva de que la paciencia se ha agotado. Las trabajadoras del comercio de alimentación de A Coruña están dispuestas a luchar por un convenio que les garantice un salario justo, unas condiciones laborales dignas y una protección real frente a la galopante inflación. Las jornadas de paro del 22 de mayo y 23 de junio buscan forzar a la patronal a presentar una oferta seria y constructiva, que reconozca el valor de sus empleados y se alinee con la realidad económica de las empresas y la sociedad.
Siderometalurgia: otro frente abierto en la provincia
Mientras el sector de la alimentación calienta motores para la movilización, la provincia de A Coruña también vive momentos de tensión en la siderometalurgia. Sindicatos como la CIG y CCOO han iniciado negociaciones para renovar su convenio, presentando una plataforma conjunta. Sin embargo, la situación se ha visto empañada por la ausencia de UGT en esta alianza sindical, limitando las primeras reuniones a una mera toma de contacto. Este escenario complejo añade un telón de fondo de conflictividad laboral en la comarca, demostrando que la lucha por condiciones justas es una constante en diversos ámbitos económicos de A Coruña.






