«Excluir a Huawei no es útil»
El consejero delegado de MasOrange, Meinrad Spenger, ha lanzado un dardo directo a la Unión Europea al cuestionar frontalmente la decisión de vetar la tecnología china, especialmente a Huawei, en las infraestructuras de telecomunicaciones europeas. "Nosotros tenemos la opinión de que las empresas en España debemos tener la capacidad y la posibilidad de colaborar con los mejores en cada momento. Y que cuando una empresa china lo hace muy bien, excluirla totalmente no es muy útil para el progreso de España ni de Europa", ha declarado el directivo, defendiendo la libertad de las empresas para elegir a sus proveedores.
Spenger ha insistido en que la opción de utilizar proveedores como Huawei debería ser una posibilidad legal siempre que se apliquen las garantías de seguridad necesarias. "Excluir a los proveedores chinos de cualquier tecnología, de la inteligente y de la menos inteligente, de la sensible y de la no sensible, por ejemplo, para cables pasivos no conectados con información sensible, no tiene ningún sentido porque no hay una cuestión de seguridad", ha señalado, sugiriendo que las decisiones europeas podrían estar más motivadas por intereses comerciales que por criterios de seguridad.
La Justicia europea avala las restricciones de seguridad
La postura de Spenger choca con la reciente opinión de la Abogada General del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), Tamara Ćapeta. La jurista ha avalado que los Estados miembros puedan vetar a fabricantes tecnológicos considerados de "alto riesgo" por motivos de "seguridad nacional", citando específicamente a Huawei. Este dictamen preliminar, aunque no vinculante, suele ser un indicador claro de la dirección que tomarán los jueces en sus fallos.
La Comisión Europea, según ha indicado Ćapeta, considera que los equipos de Huawei presentan "riesgos sustancialmente más altos que otros proveedores de 5G". Por ello, las restricciones o exclusiones de este fabricante por parte de los Estados miembros se consideran "justificadas" bajo el derecho comunitario, siempre que se basen en una evaluación objetiva.
Alemania acelera la salida de Huawei
Mientras en España la discusión sobre el veto a Huawei sigue abierta, otros países europeos han tomado decisiones drásticas. Alemania, por ejemplo, está dando pasos firmes para acelerar la salida de proveedores chinos considerados de "alto riesgo" de sus infraestructuras digitales. El canciller alemán, Friedrich Merz, ha sido tajante al indicar que estos suministradores quedarán excluidos de las futuras redes de telecomunicaciones del país, buscando una mayor soberanía digital.
Estos movimientos de Alemania son especialmente relevantes, ya que responden a las presiones de la propia Unión Europea, que lleva meses instando a retirar a Huawei de las infraestructuras de 5G. La situación contrasta notablemente con la de España, donde, según la cobertura disponible, no se ha avanzado en esta dirección, generando preocupación en Bruselas.
Bruselas formaliza la prohibición
La Comisión Europea ha dado un paso más allá y ha presentado una propuesta legal para prohibir a Huawei y ZTE de las infraestructuras de telecomunicaciones europeas. Esta medida, que establece un plazo de 36 meses para retirar todo el equipamiento de redes móviles, convierte en obligación legal lo que hasta ahora era una recomendación voluntaria incluida en la 5G Cybersecurity Toolbox de 2020. El coste estimado para el sector se cifra entre 17.000 y 21.500 millones de euros en cinco años.
La Comisión considera que Huawei y ZTE representan riesgos de seguridad significativamente más elevados que otros proveedores, y esta decisión busca garantizar la seguridad y la resiliencia de las redes europeas. El despliegue de redes 5G, esenciales para servicios de inteligencia artificial y conectividad avanzada, debe hacerse con proveedores que ofrezcan plenas garantías de seguridad.
ADIF adjudica un contrato a Huawei pese al veto
En medio de este panorama de restricciones, la Administración española ha decidido mantener a Huawei como suministrador de parte de su infraestructura de datos ferroviarios. ADIF ha adjudicado un contrato que permitirá comprar material informático chino por 242.000 euros, ampliable hasta 484.000 euros, extendiendo la presencia de la empresa en estas redes al menos hasta 2028. Este acuerdo se produce en un momento de máxima tensión regulatoria europea y de escrutinio sobre el uso de fondos comunitarios.
ADIF justifica la operación argumentando que la red ferroviaria no es homogénea y que cambiar de proveedor implica una compleja migración de servicios operativos que podría afectar la capacidad de mantener y recuperar servicios críticos. La elección de Huawei para este suministro, a pesar de las advertencias europeas, pone de manifiesto las particularidades y los desafíos que enfrenta España en la aplicación de las directrices de la UE sobre tecnología china.






