¿Caza de brujas o justicia?
El juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, ha dado un giro de 180 grados en la investigación sobre las presuntas maniobras policiales contra Podemos. El magistrado ha citado como investigado al comisario José Manuel Catalán, quien fuera máximo responsable de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) durante el Gobierno del Partido Popular. Un movimiento que pone de manifiesto que las pesquisas sobre la denominada 'policía patriótica' siguen más vivas que nunca y que busca arrojar luz sobre supuestas actuaciones policiales irregulares dirigidas contra la formación morada y varios de sus dirigentes entre 2015 y 2016.
La imputación de Catalán, confirmada por varios medios, se produce tras estimar Pedraz un recurso presentado por el exvicepresidente del Gobierno y fundador de Podemos, Pablo Iglesias. El líder de la formación morada, ejerciendo la acusación particular, había recurrido la negativa inicial del juez a ampliar su querella contra el exjefe de la Brigada de Blanqueo de Capitales y Anticorrupción y una funcionaria policial. Tras revisar el caso y siguiendo el criterio de la Fiscalía, el magistrado ha rectificado y dado la razón a Iglesias.
La verdad sale a la luz: Declaración clave el 25 de junio
Tanto el comisario Catalán como la funcionaria policial deberán comparecer ante el juez Pedraz el próximo 25 de junio. Su objetivo: declarar en calidad de investigados. La acusación particular que ejerce Pablo Iglesias busca esclarecer una visita clave: la que estos dos funcionarios policiales realizaron al consulado español en Nueva York el 12 de abril de 2016. Allí, junto al inspector jefe José Ángel Fuentes Gago, declararon como testigo al exministro de Finanzas de Venezuela, Rafael Isea.
La acusación sostiene que el propósito de aquel interrogatorio era obtener la ratificación de Isea sobre un supuesto informe que vinculaba a Podemos con el narcotráfico y la financiación ilegal. Un episodio que se enmarca dentro de las supuestas operaciones orquestadas desde la cúpula policial para perjudicar a la formación política en un momento crucial. La decisión de Pedraz de imputar a Catalán reabre la puerta a esclarecer las complejas ramificaciones de estas investigaciones extralimitadas.
El legado oscuro de la 'policía patriótica'
José Manuel Catalán emerge en un contexto marcado por las prácticas de la llamada 'policía patriótica'. Un grupo de mandos policiales que, presuntamente, habrían utilizado su posición para fabricar o impulsar investigaciones contra adversarios políticos del Partido Popular. La Audiencia Nacional ha sido el escenario principal donde se han dirimido muchas de estas causas, con resultados dispares.
La imputación del exjefe de la UDEF supone un espaldarazo para las tesis de la acusación que lidera Pablo Iglesias. El líder de Podemos ha insistido en la necesidad de investigar a fondo las presuntas irregularidades. La declaración de Catalán y la funcionaria policial podría aportar datos relevantes sobre la operativa y los responsables últimos de estas acciones. ¿Existió una estrategia coordinada desde altas esferas para debilitar a Podemos?
El caso pone de relieve la compleja relación entre las instituciones del Estado y la persecución de la disidencia política. Un terreno minado donde la justicia tiene la última palabra para garantizar el respeto a los derechos fundamentales y el Estado de Derecho.




