Calama destapa la trama internacional de Zapatero en el caso Plus Ultra
El juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, ha dado un giro trascendental a la investigación del caso Plus Ultra. El magistrado ha puesto el foco por primera vez en una presunta estructura internacional de influencia y cobro de comisiones que se vincula directamente al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Esta nueva línea de investigación promete desentrañar una compleja red con ramificaciones que alcanzan Dubái y que implican movimientos financieros opacos.
José Luis Calama describe en un auto una organización estable y jerarquizada que se dedicaba, presuntamente, al tráfico de influencias y al blanqueo de capitales. Esta trama, según el instructor, habría impulsado la creación de una sociedad en Dubái, Landside Dubai Fzco o Landside Middle East Fzco, participada íntegramente por Idella Consulenza Strategica. La constitución de esta mercantil coincide temporalmente con el contrato para cobrar el 1% del rescate público concedido a Plus Ultra, una cifra que asciende a unos 530.000 euros.
El giro internacional en el caso Plus Ultra
El magistrado ha citado a Zapatero como investigado para el próximo 2 de junio, un paso decisivo en la causa. Además, la Udef ha detectado que el expresidente cobró 200.000 euros a través de una sociedad pantalla por ejercer sus influencias con el Gobierno de Bolivia. Fuentes cercanas a la investigación señalan que estos pagos se realizaron por servicios de asesoramiento que el exmandatario habría ofrecido a diversas entidades, tejiendo una red de contactos y beneficios económicos.
La consultora sueca Kreab pagó 1,5 millones de euros a Zapatero entre 2015 y 2025 por ser su «asesor en exclusiva» en España. Ahora, la empresa no descarta demandarle por un posible incumplimiento de contrato, al descubrirse otros trabajos del expresidente. Este hecho añade otra capa de complejidad a las actividades económicas de Zapatero, que van más allá de lo inicialmente conocido y declarado.
La implicación de Zapatero y los cobros opacos
La defensa de Zapatero pide la nulidad del 'caso Plus Ultra', un movimiento que busca invalidar las actuaciones judiciales. El expresidente, al declarar ante el juez, explicó sus frecuentes viajes a China como meras invitaciones para impartir conferencias. Sin embargo, la investigación desvela una agenda mucho más amplia y consolidada, con encuentros estables con altos funcionarios del Partido Comunista Chino y estructuras próximas al régimen, lo que contradice su versión inicial.
Mientras tanto, las acusaciones populares, representadas por Hazte Oír e Iustitia Europa, han mostrado su indignación con el auto del juez Calama. Javier María Pérez Roldán, letrado de Hazte Oír, ha calificado la situación de «escandalosa» y ha anunciado que recurrirán la decisión del magistrado. José Luis Calama ha ordenado investigar las filtraciones del caso y ha restringido el acceso a la información a las acusaciones, lo que ha provocado un fuerte rechazo.
Reacciones y próximos pasos en la investigación
El juez José Luis Calama también ha citado para el próximo 21 de julio al amigo y presunto pagador de Zapatero, conocido como 'Julito' Martínez. Además, en los chats investigados, aparecen referencias a ingresos de dinero, como la respuesta del expresidente: «Romero ingresó 27 hace un par de semanas». Estas comunicaciones sugieren una trama financiera que el magistrado intenta desentrañar.
La investigación avanza con firmeza, y el foco del juez José Luis Calama sobre la dimensión internacional del caso Plus Ultra subraya la gravedad de las acusaciones. La posible implicación de un expresidente en una red de influencias y cobro de comisiones con conexiones en Dubái y Sudamérica plantea serias preguntas sobre la integridad de las instituciones y la transparencia en la vida pública española.
La verdadera agenda china de Zapatero desmiente su declaración ante el juez.
Tribunales Zapatero pide la nulidad del 'caso Plus Ultra'. Contrato Kreab pagó 1,5 millones a Zapatero por ser su "asesor en exclusiva" en España y no descarta demandarlo. Cuando José Luis Rodríguez Zapatero declaró ante el juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, que sus frecuentes desplazamientos a China respondían, esencialmente, a invitaciones para impartir conferencias, ofreció una explicación que contrasta con años de actividad pública y privada documentada y con la agenda que ahora aflora en la investigación judicial.
Los viajes existieron y las conferencias también.
Pero la documentación conocida dibuja un perfil mucho más amplio: el de un interlocutor permanente con dirigentes políticos, responsables provinciales, diplomáticos, grandes empresas estatales y tecnológicas chinas, cuya presencia se consolidó durante casi una década.





