¡Venta de pisos por los suelos! Caída del 5% mientras los precios se disparan
El mercado inmobiliario español ha dado un vuelco inesperado. Las cifras de enero de 2026 confirman un desplome del 5% en la compraventa de viviendas respecto al mismo mes del año anterior, marcando el mayor descenso desde junio de 2024. Un total de 57.489 operaciones se registraron, una caída que llega tras un 2025 de auge, donde las compraventas crecieron un 11,5% hasta alcanzar las 714.237 unidades, la cifra más alta desde 2007.
Este frenazo en seco contrasta brutalmente con la escalada de precios que sigue azotando al sector. A pesar de la menor actividad en las transacciones, la elevada presión de la demanda sobre un volumen productivo insuficiente mantiene la tensión en los precios. La dificultad para encontrar suelo finalista, el encarecimiento de los costes de construcción y la escasez de mano de obra limitan la capacidad de respuesta del sector promotor.
La oferta insuficiente tensiona los precios
Según los expertos, mientras la oferta de vivienda no aumente de forma estructural, la presión al alza sobre los precios persistirá. La situación es especialmente crítica en grandes áreas como Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Murcia, donde se concentra cerca de la mitad del déficit de obra nueva. La demanda ha alcanzado cifras no vistas desde antes de la crisis financiera, pero la oferta no da abasto.
La situación se complica con el reciente cambio de rumbo en la política monetaria. La subida de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) encarece la financiación y reduce la capacidad de compra, especialmente para los hogares más dependientes del crédito.
A todo esto se suma un contexto internacional con tensiones geopolíticas que mantienen el riesgo de nuevos repuntes inflacionistas en la eurozona. Esto podría prolongar un entorno financiero menos favorable y presionar al alza los tipos de interés en la segunda mitad del año.
La vivienda usada, también en declive
La vivienda usada tampoco se libra de la tendencia. En enero, experimentó una caída del 5,4%, la mayor desde junio de 2024, y representó más del 76% de las compraventas totales. La vivienda nueva, aunque con un ajuste menor del 3,8%, también mostró signos de debilidad.
En definitiva, el mercado inmobiliario español se encuentra en una encrucijada. La caída en la compraventa, lejos de aliviar la presión sobre los precios, parece acentuarla ante la persistente escasez de oferta. Los compradores se enfrentan a un escenario de mayor dificultad de acceso y financiación, mientras los inversores observan con cautela las turbulencias de un mercado que, pese a todo, sigue tensionado por la demanda.
El mercado inmobiliario español acumula un déficit de 730.000 viviendas ante el crecimiento poblacional. Desde 2021, solo se han terminado 474.000 viviendas, mientras se han creado 1,2 millones de hogares en España.
La fuerte demanda, sumada a una oferta insuficiente y poco elástica, tensiona un mercado marcado por la incertidumbre económica. El año pasado, la demanda de vivienda alcanzó cifras no vistas desde antes de la crisis financiera, con 714.200 compraventas, un crecimiento del 11,5%.
La insuficiencia estructural de oferta, especialmente acentuada en Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Murcia, seguirá siendo el factor clave que determine la evolución del mercado y la presión sobre los precios, apunta el servicio de estudios de CaixaBank. El aumento de la oferta de vivienda nueva no siempre se produce donde el déficit es mayor. En 2025, los visados de obra nueva en España aumentaron un 11,8%, una tasa inferior a la de 2024.






