El empleo se estanca y golpea de lleno a la tecnología
España se enfrenta a una cruda realidad: la prometedora ola de creación de empleo que parecía imparable ha empezado a mostrar grietas. Los datos más recientes de la Encuesta de Población Activa (EPA) confirman lo que muchos ya temían: algo se ha torcido en la generación de puestos de trabajo, especialmente en un sector tan crucial como el tecnológico. Si bien las cifras generales de afiliación a la Seguridad Social y empleo EPA apuntaban a un crecimiento cercano al 2,5% respecto a 2024, la realidad es más compleja y menos halagüeña para miles de trabajadores.
La Comunitat Valenciana se erige como un faro de esperanza al liderar el crecimiento del empleo turístico en España. Registró el mayor aumento relativo del país en mayo de 2026. Este sector, que ya supera los tres millones de afiliados, ha visto crecer los puestos de trabajo un 2,9% interanual. Representa el 13,7% del total nacional. Un impulso vital para la economía, pero que contrasta fuertemente con la situación en otros ámbitos.
El Sector IT: Del Auge a la Incertidumbre
Mientras el turismo tira del carro, el sector de las telecomunicaciones y las Tecnologías de la Información (IT) navega aguas turbulentas. Integrado por las ramas de Telecomunicaciones, Actividades informáticas y Servicios de información, la ocupación en IT había mostrado una progresión constante, sumando casi 200.000 ocupados desde 2019. Sin embargo, los datos del tercer trimestre de 2025 revelan un panorama preocupante: un decrecimiento interanual del 2,2%.
Las Actividades informáticas, que concentran el 80% del empleo sectorial con 532.000 ocupados, solo lograron un tímido crecimiento del 1,2%. El golpe más duro lo sufren las Telecomunicaciones, con una caída del 15,4%, y los Servicios de información, que descienden un 2,3%. Este retroceso es especialmente notorio si se compara con los datos de la Seguridad Social. La EPA del primer trimestre de 2026 confirma una contracción de 23.400 empleos en programación, consultoría y servicios informáticos, lo que supone un descenso del 4,4% interanual. Desde su pico en el segundo trimestre de 2025, el sector ha perdido 42.600 empleos.
¿Inteligencia Artificial o Mala Gestión? Las Dudas del Mercado Laboral
La pregunta que resuena en las empresas tecnológicas y en los hogares de sus empleados es clara: ¿qué está provocando este frenazo en la creación de empleo? Algunas voces apuntan directamente al imparable avance de la inteligencia artificial (IA) como posible culpable, sugiriendo que su capacidad para automatizar tareas está empezando a sustituir mano de obra. Sin embargo, otros especialistas consideran que es pronto para sacar conclusiones definitivas, y factores como la reducción de horas trabajadas por empleado o una menor inversión podrían estar influyendo.
Este escenario de incertidumbre contrasta con las previsiones más optimistas que situaban el crecimiento del empleo en un 2,3% para 2026, con el objetivo de reducir la tasa de paro hasta el 10%. La economía española, que se esperaba generase más de 1,5 millones de empleos entre 2024 y 2026, se enfrenta ahora a un reto mayúsculo para mantener ese dinamismo. La clave estará en la capacidad de adaptación del mercado laboral y en la implementación de políticas que fomenten la creación de empleo de calidad, especialmente en los sectores más expuestos a la disrupción tecnológica.
La Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre confirma una tendencia observada desde hace meses en los datos del Instituto Nacional de Estadística: algo se ha torcido en la generación de empleo en España en sectores tecnológicos. Las ramas de actividad relacionadas con la informática y similares crecieron con fuerza tras la pandemia, pero últimamente flaquean. Un escenario que algunos especialistas conectan con el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y su capacidad para sustituir tareas, aunque otras voces creen que es pronto para sacar estas conclusiones. En un contexto en el que el empleo crece en términos anuales, estas actividades pierden fuelle con los datos del INE, que no coinciden con el registro de la Seguridad Social. Uno de los casos más evidentes del fenómeno que capta la EPA es el de programación, consultoría y otros servicios informáticos. En el primer trimestre empleaba a 512.100 personas, una contracción de 23.400 ocupados respecto al año anterior (4,4%), mientras que el conjunto del empleo creció un 2,4%.






