El boicot español tumba el turismo marroquí tras la crisis de Ceuta
La tensión generada por la crisis migratoria de Ceuta este verano parece pasar factura a Marruecos. Miles de españoles han decidido dar la espalda al país vecino, cancelando viajes y frenando las compras de productos marroquíes como respuesta espontánea a la vinculación del servicio secreto de Mohamed VI con la invasión fronteriza. El turismo y el comercio, pilares de la economía alauí, se resienten ante la contundente reacción ciudadana.
La respuesta ciudadana castiga a Marruecos
Los acontecimientos ocurridos este verano en Ceuta, que una gran parte de la población española achaca a Marruecos, han provocado un terremoto en las relaciones comerciales y turísticas. Fuentes del sector confirman una auténtica estampida de cancelaciones de viajes a Marruecos, destino que hasta hace poco era uno de los preferidos por los españoles para escapadas cortas a ciudades como Tetuán, Tánger, Agadir o Marrakech. La Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV) ha admitido un frenazo significativo en las nuevas reservas del mercado nacional, aunque matizan que el volumen aún no es alarmante. Sin embargo, la percepción es de un boicot ciudadano que va más allá de las cifras oficiales.
El sector turístico, en caída libre
Los datos oficiales de la Plataforma Travelgate, publicados esta semana, son contundentes: el 84,13% de las cancelaciones de viajes realizadas por clientes españoles en los siete días anteriores al 4 de septiembre correspondían a estancias previstas precisamente para ese mes. Este hecho, recogido también por Hosteltur, dibuja un panorama desolador para el turismo marroquí. La Oficina Nacional Marroquí de Turismo (ONMT) estimaba que más de cuatro millones de personas procedentes de España visitaron el país en 2024, una cifra que ahora parece amenazada. El sector observa con preocupación cómo la desconfianza generada por la crisis diplomática puede tener un impacto a medio y largo plazo, yendo más allá de las meras cancelaciones de última hora.
El comercio también sufre el castigo español
Pero la reacción española no se limita al ámbito del turismo. Fuentes del sector comercial aseguran que las ventas de productos de origen marroquí en comercios y supermercados españoles también se están viendo afectadas. Esta caída en las ventas se interpreta como una respuesta directa y espontánea de miles de españoles ante las informaciones que señalan al servicio secreto de Marruecos en la gestión de la crisis fronteriza. Algunas voces del sector hablan directamente de "ventas paralizadas" o "cero ventas", un castigo del mercado por la actuación, o inacción, de Rabat en la situación de Ceuta.
Un duro golpe para la economía marroquí
El turismo representa un 7,3% del producto interior bruto de Marruecos, a la par que las remesas enviadas por sus ciudadanos en el extranjero. Los ingresos asociados a la actividad turística alcanzaron en 2024 los 10.600 millones de euros, un 38,4% más que en 2019. España es el segundo mercado emisor de visitantes para Marruecos, solo por detrás de Francia, con alrededor de 1,5 millones de turistas españoles registrados en 2024 según estadísticas más restrictivas. La actual crisis y el consiguiente boicot ciudadano amenazan con revertir estas cifras positivas, generando un duro golpe económico para el país magrebí y poniendo a prueba la resiliencia de su sector turístico y comercial.
