¿Un guiño de Trump a Marruecos?
Un informe del Congreso de Estados Unidos, impulsado por el congresista Mario Díaz-Balart, cercano a Donald Trump, ha encendido las alarmas en España y ha sido recibido con euforia en Marruecos. El documento, que cuestiona la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, ha sido interpretado en Rabat como un respaldo de Washington a sus históricas reclamaciones sobre las dos ciudades autónomas. Marruecos ya habla de un nuevo contexto diplomático y califica a Ceuta y Melilla de "colonias" o "presidios ocupados".
Marruecos celebra el informe: ¿un guiño de Trump a Rabat?
El informe del Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes, elaborado por Díaz-Balart, afirma que Ceuta y Melilla, aunque administradas por España, se encuentran en "territorio marroquí" y son objeto de reclamación por Marruecos. El texto va más allá al instar al secretario de Estado a promover un acuerdo diplomático entre España y Marruecos sobre el futuro estatus de ambas ciudades. Esta formulación encaja perfectamente con las reivindicaciones de Rabat.
En Marruecos, la lectura de este informe ha sido recibida con júbilo. Se interpreta como una señal inequívoca de respaldo estadounidense, especialmente por la cercanía del congresista a Donald Trump. Algunos análisis sugieren que este movimiento podría responder a un descontento de la administración Trump con aliados europeos. El teniente general retirado Juan Antonio del Castillo, en declaraciones a "Despierta Andalucía", ha señalado que estos movimientos podrían ser parte de una estrategia de Trump para "dar un escarmiento" a países europeos.
España responde con firmeza: Ceuta y Melilla, innegociables
La respuesta desde España ha sido de firmeza y unidad. Juan Antonio del Castillo ha sido contundente: "Ceuta y Melilla pertenecen por derecho al Estado español". El experto subraya que, aunque publicado en un documento presupuestario, este informe no representa una postura oficial de la administración Biden y podría ser una iniciativa particular. La posición española es clara: la soberanía sobre Ceuta y Melilla es indiscutible e innegociable.
Este episodio se suma a las tensiones latentes en las relaciones entre el Gobierno español y la administración estadounidense, añadiendo complejidad a la geopolítica del Estrecho de Gibraltar y poniendo de manifiesto la sensibilidad de la cuestión de Ceuta y Melilla en la agenda internacional.






