Economía

Euskadi hunde el abandono escolar con un modelo educativo que arrasa

Euskadi ha dado un golpe sobre la mesa en materia educativa, elevando su inversión hasta el 5,4% del PIB en 2022 y reforzando becas, comedor y transporte como pilares para garantizar la equidad y la cohesión social. Los resultados hablan por sí solos: el abandono escolar se sitúa en un asombroso 3,6% para 2025, pulverizando la media nacional del 12,9%. Un logro que pone el foco en el modelo vasco como un referente de éxito en un panorama nacional marcado por desafíos.

Este impulso inversor no es casual. Las políticas educativas vascas han puesto el énfasis en herramientas clave para asegurar que ningún estudiante se quede atrás. Becas que facilitan el acceso, comedores escolares que garantizan la nutrición y transporte que salva distancias geográficas son solo algunas de las medidas que buscan igualar oportunidades desde la base. El objetivo es claro: construir una sociedad más justa y con mayor cohesión a través de una educación de calidad para todos.

La revolución digital sacude las aulas vascas

Mientras Euskadi consolida su modelo, el sistema educativo español se enfrenta a una transformación sin precedentes impulsada por la inteligencia artificial. Herramientas como ChatGPT o Gemini han pasado de ser una curiosidad a formar parte integral de la rutina diaria de docentes y alumnos en apenas tres cursos. La pregunta ya no es si se usarán, sino cómo integrar estas tecnologías de manera efectiva y ética.

Esta irrupción de la IA obliga a replantearse las reglas del juego. La evaluación, la enseñanza y el acompañamiento del estudiante se ven profundamente alterados. Las universidades, en particular, se encuentran en un escenario de transición, debatiendo cómo medir el aprendizaje real en un contexto donde la tecnología puede generar respuestas complejas. La Universidad Pompeu Fabra, por ejemplo, ya desarrolla herramientas para mejorar la accesibilidad, mientras otras facultades combinan pruebas tradicionales con proyectos y evaluación continua.

La brecha de género persiste desde la infancia en España

Paralelamente, la educación se enfrenta a otro reto histórico: la brecha de género. Lejos de ser un problema exclusivo de la universidad, se origina mucho antes, en la escuela. La escasez de referentes femeninos en campos STEM y los mensajes sutiles que empujan a muchas niñas a descartarse de ciertas vocaciones antes de tiempo son obstáculos que deben ser abordados con urgencia. La participación activa y la superación del modelo de clases magistrales en favor de metodologías que pongan al estudiante en el centro son claves para fomentar la igualdad de oportunidades desde las primeras etapas.

Un mercado laboral en constante adaptación

El contexto económico y laboral español muestra signos de estabilización, pero la influencia de factores geopolíticos y la desaceleración europea siguen marcando el paso. En este escenario, la transformación tecnológica, con la IA a la cabeza, está reconfigurando el tejido laboral. La demanda de perfiles cualificados aumenta, ampliando la brecha de talento en áreas clave. La educación, por tanto, no solo debe formar ciudadanos, sino también preparar profesionales capaces de adaptarse a un mercado en constante cambio, donde la adquisición de nuevas competencias y la formación continua son esenciales para la empleabilidad.

Euskadi destina el 5,4% del PIB en 2022 a educación y refuerza becas, comedor y transporte como herramientas de equidad y cohesión social.

El abandono escolar se sitúa en el 3,6% en 2025 frente al 12,9% de media en España.

En el curso 2024-2025, más de 36.000 estudiantes desarrollan formación en modalidad dual, reforzando la conexión entre centros educativos y tejido productivo.

La Evaluación Diagnóstica 2025 muestra una evolución positiva tanto en Primaria y Secundaria.

La consejera de Educación, Begoña Pedrosa, ha presentado hoy, a petición propia, en la Comisión de Educación del Parlamento Vasco, el Diagnóstico del Sistema Educativo Vasco 2025. En la comparecencia ha estado acompañada por la viceconsejera de Políticas Educativas, Lucía Torrealday; el viceconsejero de Formación Profesional, Jon Labaka; y la directora del Instituto Vasco de Evaluación e Investigación Educativa (ISEI-IVEI), Junkal Gutiérrez.

El Diagnóstico 2025 forma parte del sistema bienal de evaluación del sistema educativo vasco y se estructura en torno a tres categorías —contexto, recursos y resultados— alineadas con los marcos europeos y con la Estrategia Integral para la Mejora de Resultados 2024-2028. Su finalidad es ofrecer una radiografía completa del sistema, identificar fortalezas y, sobre todo, detectar áreas donde es necesario intensificar el esfuerzo.

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