El consumo de pescado y marisco se desploma un 6% en España
El consumo de productos acuáticos en los hogares españoles ha experimentado una notable tendencia descendente durante 2024, registrando una caída del 6% en volumen. Este dato, que confirma la tendencia europea, arroja luz sobre un cambio en los hábitos alimentarios de los españoles, aunque con matices importantes en cuanto a las especies más demandadas.
El informe sobre el Mercado Pesquero de la UE para 2025 revela que el consumo de productos acuáticos en los hogares europeos ha continuado su trayectoria descendente en 2024. España no es una excepción, y los hogares del país han visto disminuir la ingesta de pescado y marisco en un 6% respecto al año anterior. En total, se consumieron 453.473 toneladas de productos acuáticos frescos, valoradas en 4.710 millones de euros. Esta cifra consolida una tendencia a la baja que se ha mantenido durante el quinquenio 2020-2024, periodo en el que el consumo doméstico de productos frescos de pesca y acuicultura ha registrado descensos acumulados del 30% en volumen y del 12% en valor.
El pico de consumo se alcanzó en 2020, impulsado por el confinamiento debido a la COVID-19, que incrementó la demanda doméstica. Sin embargo, a partir de ese año, las cantidades consumidas comenzaron a disminuir: un 9% en 2021 y un pronunciado 18% en 2022. Aunque el descenso se moderó en 2023 (1%) y 2024 (6%), la tendencia general es inequívocamente a la baja. En términos de valor, la caída ha sido también significativa, con un descenso del 3% en 2021, un 12% en 2022, una ligera recuperación del 5% en 2023 y una nueva disminución, inferior al 1%, en 2024.
Sin embargo, el panorama general del descenso del consumo oculta realidades divergentes. El análisis por especies revela que el consumo de salmón, sardina y, de manera muy destacada, la lubina, han visto incrementada su demanda en los hogares españoles. Este dato contrasta fuertemente con la caída generalizada y sugiere un cambio en las preferencias del consumidor, posiblemente influenciado por factores como la percepción de salud, la versatilidad culinaria o incluso el precio relativo de estos productos frente a otros.
La caída del consumo de pescado y marisco plantea desafíos significativos para el sector pesquero y acuícola español. La disminución del volumen y, en general, del valor de las ventas, afecta a toda la cadena de producción y distribución. Las administraciones y las organizaciones del sector deberán analizar en profundidad las causas de este descenso y las razones detrás del éxito de especies concretas. Comprender estas dinámicas será crucial para diseñar estrategias que impulsen la recuperación del consumo y aseguren la sostenibilidad del sector a largo plazo. La tendencia general de consumo se mantiene a la baja, pero el auge de productos como la lubina y el salmón abre nuevas vías de oportunidad y adaptación al mercado.
El año 2025 prolonga la tendencia positiva del Gran Consumo, impulsando a España como uno de los mercados más dinámicos del sector.






