El PIB de España roza el 2,5% en 2024: la economía española se dispara con el tirón exterior
La economía española ha recibido un impulso significativo. La previsión de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) se eleva hasta el 2,5% para el año 2024. Este dato, publicado a mediados de junio y actualizado a finales de agosto, contrasta con expectativas previas. Se sustenta en el buen desempeño de la demanda externa, el aumento de la fuerza laboral y la continua ejecución de los fondos procedentes del Plan de Recuperación.
El aumento en la previsión de crecimiento del PIB para 2024, hasta situarse en el 2,5%, se atribuye principalmente a la fortaleza de la demanda externa. Esta ha contrarrestado las incertidumbres internas. A esto se suma un mercado laboral en expansión, que genera mayor consumo e inversión. También se beneficia de la progresiva ejecución de los fondos europeos del Plan de Recuperación, que dinamizan sectores clave de la economía española.
Sin embargo, las proyecciones apuntan a una moderación del crecimiento para el año 2025, situándose en el 2,1%. Esta desaceleración se explica, en gran medida, por las limitaciones que se prevén en el crecimiento del turismo. El turismo es uno de los pilares fundamentales de la economía española. A pesar de ello, la perspectiva global también muestra una tendencia a la moderación en los próximos trimestres, con una esperada recuperación en 2025.
Perspectivas macroeconómicas globales
A nivel internacional, el panorama es mixto. En Estados Unidos, aunque se revisa al alza el crecimiento para 2024, sigue latente la posibilidad de una moderación. En la Eurozona, se anticipa que la recuperación cíclica gane impulso. Esto ofrece un respiro a las economías más dependientes del bloque. Por su parte, China, a pesar de mostrar mejores datos y la implementación de estímulos, enfrenta sus propios desafíos estructurales.
Claves para la resiliencia de la economía española
Este repunte en las previsiones para 2024 supone un alivio para el Gobierno y las empresas españolas. Refuerza la confianza en la resiliencia de la economía frente a un entorno global complejo. La clave para mantener esta senda de crecimiento, y mitigar la desaceleración prevista para 2025, radicará en la capacidad de diversificar la economía. También será crucial potenciar sectores de alto valor añadido. Asegurar la continuidad en la llegada y ejecución de las inversiones, tanto nacionales como europeas, es fundamental. El seguimiento de la evolución del turismo y la demanda global serán cruciales en los próximos meses para la economía española.
La previsión de crecimiento del PIB para 2024 se eleva hasta el 2,5%. Esto se debe al buen desempeño de la demanda externa, el aumento de la fuerza laboral y la ejecución de fondos del Plan de Recuperación.
Se prevé que el crecimiento se modere hasta el 2,1% en 2025, atribuido en gran medida a las limitaciones en el crecimiento del turismo.
El crecimiento global se moderará en los próximos trimestres, esperando una recuperación en 2025.
En Estados Unidos, se revisa al alza el crecimiento para 2024, pero se mantiene la posibilidad de una moderación. La Eurozona anticipa una recuperación cíclica, mientras China enfrenta desafíos estructurales pese a los estímulos.
La economía española muestra un comportamiento mejor del esperado, impulsada por exportaciones de servicios, competitividad, empleo y fondos europeos.
El incremento en los tipos de interés no se ha trasladado proporcionalmente al coste de financiación, y la política fiscal puede ser más expansiva de lo anticipado.
La demanda externa, aunque positiva, podría verse afectada por las limitaciones del turismo.






