El Ibex 35 cierra junio con su mejor trimestre desde 2020, pero la jornada arranca con caídas
El Ibex 35 ha cerrado el mes de junio con una nota destacada: el selectivo español ha firmado su mejor trimestre desde finales de 2020, anotándose un contundente repunte del 14%. Este cierre, que marca una racha positiva significativa para la bolsa española, contrasta con el inicio de la jornada bursátil de hoy, marcada por las caídas. A pesar de este arranque dubitativo, la fortaleza acumulada durante el trimestre ha permitido al índice de referencia español mantener un tono alcista a largo plazo.
La sesión de hoy ha visto al Ibex 35 iniciarla con descensos, situándose en los 19.475 puntos, un 0,85% por debajo del cierre anterior. Valores como Acerinox, IAG y Sabadell han figurado entre los más penalizados, mientras que Repsol, Naturgy y Redeia mostraban cierta resistencia. Sin embargo, la noticia principal del día, y del cierre trimestral, es la consecución de un hito para el selectivo: su mejor desempeño desde finales de 2020. Este impulso se alinea con una mejora general en las perspectivas de crecimiento económico, que ha impulsado las apuestas de los inversores.
Claves del cierre trimestral y la jornada bursátil
En el contexto de este cierre trimestral positivo, el Ibex 35 ha escalado hasta los 19.471 puntos, impulsado por valores como ArcelorMittal y Repsol. La jornada ha estado influenciada por factores externos, como la reunión en Doha entre Estados Unidos e Irán para avanzar en un acuerdo de paz, que ha provocado una ligera caída en el precio del petróleo, manteniéndolo por encima de los 73 dólares el barril. Este escenario global ha contribuido al optimismo general de los mercados europeos, que también han cerrado junio con ganancias notables.
La OPA de BBVA sobre Sabadell, foco de atención
Paralelamente a la evolución del mercado, la actualidad financiera española se ha visto marcada por la persistente pugna de BBVA por hacerse con el control del Banco Sabadell. Tras el rechazo inicial de la propuesta de fusión amistosa por parte de la entidad catalana, BBVA ha decidido lanzar una Oferta Pública de Adquisición (OPA) hostil. La oferta, que mantiene las mismas condiciones previas (una acción de BBVA por 4,83 títulos de Sabadell), se enfrenta a la oposición de la dirección de Sabadell, que considera que infravalora la entidad, y al escrutinio del Gobierno español, preocupado por una posible excesiva concentración bancaria.
La operación corporativa añade un elemento de incertidumbre y expectación al sector bancario español. Si bien el Ibex 35 ha demostrado una notable resiliencia al cerrar el trimestre con un crecimiento del 14%, la atención se mantiene sobre el desenlace de la OPA de BBVA sobre Sabadell, un movimiento que podría reconfigurar el panorama financiero del país. Los inversores seguirán de cerca los próximos movimientos de ambas entidades y las posibles repercusiones en el mercado.
BBVA parece decidido a hacerse con el control del Banco Sabadell a toda costa. Tras presentar una propuesta de fusión a los dirigentes de la entidad catalana, que fue rechazada tajantemente, los vascos han decidido pasar de la proposición amistosa a la OPA (Oferta Pública de Adquisición) hostil, lanzando una oferta de compra directamente a los accionistas del Banco Sabadell a pesar del rechazo de la empresa.
BBVA ha lanzado la OPA hostil con las mismas condiciones que ofreció previamente: una acción de BBVA por 4,83 títulos de la entidad catalana. Los dirigentes de Sabadell rechazaron la oferta argumentando que ese precio infravaloraba significativamente a su empresa y sus perspectivas de crecimiento.
BBVA no lo tendrá fácil para hacerse con el control del Banco Sabadell. Además del rechazo de los dirigentes, que pueden influir en la decisión de sus accionistas, también se han encontrado con la oposición del Gobierno de España, que ha señalado que la fusión podría perjudicar al sistema financiero nacional al aumentar la concentración bancaria.
Para que una OPA prospere, debe conseguir las autorizaciones del Ministerio de Economía, de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Por ello, la reticencia mostrada por el Ejecutivo podría ser crucial para determinar si la operación se llevará a cabo.






